POSTALES DE PROVINCIA
Colonia Lapin: un cine en el medio del campo
Colonia Lapin es una localidad cercana a Rivera, en el partido de Adolfo Alsina, en la provincia de Buenos Aires. Se fundó con veinticinco familias judías que venían desde Colonia Esperanza en busca de mejores condiciones de vida en 1919. Ubicada en medio de la llanura del oeste bonaerense, a unos 45 kilómetros de Carhué ( cabecera del Partido ), a unos 35 de Rivera ( la segunda población en cantidad de habitantes ), y a 12 de Colonia San Miguel Arcangel, lugar donde se asentaron alemanes del Volga.
Allí, en el medio de la inmensa soledad del campo, se encuentra un lugar cargado de historias, de recuerdos y de sueños: el Centro Cultural Colonia Lapin. Un viejo edificio al que los pocos pobladores de la zona cuidan como un tesoro. Una de esas personas es Laura Bentrickesky, que dialogó con Luz Dubedout y Beto Mena en "Plan Luz":" Nuestra colonia se fundó en medio de la inmigración judía de principios del siglo pasado, a través de nuestro benefactor, el Barón Moritz von Hirsch, que compró tierra en varios sectores de la Argentina, para traer a refugiados escapados de la guerra a familias judías rusas y luego judíos alemanes también, de principios del siglo, por las persecuciones ocurridas en la época de los Zares en Rusia. Este varón compraba tierra y traía a las familias y las colonizaba, o sea, les otorgaba tierras para trabajar y se las daba, que luego las familias, en diferentes cuotas mensuales o anuales le iban como devolviendo. Digamos que lo que el varón hacía era para poder seguir trayendo más familias que necesitaban ser salvadas de distintos malos momentos que estaban pasando en Europa".
En el año 1919 llegaron las primeras familias y obviamente en los campos no había absolutamente nada, era campo raso. Campos sin nada, sin alambrados, sin calles, sin viviendas, sin aguadas. Se las arreglaron como pudieron en ese momento, cavaron unas especies de pozos que cubrieron con lonas, una especie de carpa pero protegidos por el suelo, por paredes del piso mismo, de tierra, y ahí se arreglaron un tiempo hasta que cada uno pudo construir su vivienda, obtener agua y demás, para comenzar a trabajar la tierra.
Solo 20 años después, ese grupo de colonos construyeron el Centro Cultural, que se transformó en el corazón del lugar. La pregunta es por que con tantas necesidades, decidieron emprender ese proyecto. Laura lo explica: "Las comunidades judías generalmente se destacan por tener siempre necesidad de cultivar todo el aspecto cultural. Entonces, en primera instancia comenzaron a armar una especie de biblioteca en la que cada uno aportaba los libros que había traído consigo y se prestaban unos a otros. Eso ya comenzó a dar un poquito de forma a la cultura. Luego se reunían para leer teatro, y a su vez, cuando era posible, representar obras. Además, entre todos fueron colaborando, aportando lo poquito que podían de dinero de la situación en la que vivían, el poco dinero que podían para formar un centro cultural donde luego funcionaron todas estas actividades culturales." A partir de 1950 se comenzaron a proyectar películas, y luego se organizaban debates entre los espectadores. esa costumbre se mantuvo hasta los 80, donde lamentablemente, como tantas otras cosas, el cine dejó de funcionar. El salón siempre se siguió usando para, por ejemplo, los actos de fin de curso, o alguna charla de algún grupo rural , pero el paso del tiempo lo fue deteriorando.
En el año 2019, Colonia Lapin cumplió 100 años. Por tal motivo, un grupo de colonos decidió iniciar una serie de tareas para devolverle al lugar parte de su antigüo esplendor. "A partir del año 2017 se comenzó a organizar la recuperación. Todos vivimos fuera de la colonia, hay solo dos o tres familias que viven en la colonia, pero la gente se fue sumando. a estas reuniones les llamamos MINGA, porque MINGA significa reunión con fin común. Se comenzó a poner en valor todo lo que tuviera que ver con
el funcionamiento de la colonia, tanto el monumento que hay dirigido a los primeros pobladores,
se puso en valor lo que fue una sucursal de la Cooperativa Granjeros Unidos, que funcionaba como almacén de Ramos Generales y despacho de combustible, y se puso en valor, obviamente, el Centro Cultural. El Centro Cultural es un salón que primero era más pequeño y luego en los años 60, fines de los
60, 70 le agregaron toda una parte un poco más moderna. Bueno, empezamos desde desmalezar, cortar
las ramas de árboles, limpiar, desinfectar, luego pintar. Bueno, todos fueron pasos que llevaron dos años."
En los primeros años de los 80, no nos acordamos exactamente, si en el 82, 83, dejó de funcionar el cine.
Había dos máquinas de cine, dos proyectores antigüos, obviamente no se podían volver a utilizar,
pero la modernidad nos permitió que con un proyector y una pantalla, primero alquiladas o prestadas, pudieramos volver a pasar películas. Luego juntando fondos pudimos adquirir un proyector propio, una pantalla propia, que los tenemos y que los usamos en cualquier evento".
El día del aniversario número 100 se inauguró el nuevo cine y la primera película en proyectarse fue la que hizo José Piro con los testimonios de los vecinos sobre la vida en la colonia. Cuenta Laura:
"Justamente mi marido comenzó con recolección de testimonios en el 90 aniversario de la colonia, entrevistando a los vecinos más antigüos para que cuenten anécdotas, la forma de vivir de los primeros años. Gracias a eso, él iba recopilando material, mucho material, e íbamos recopilando fotos.
Y para cuando fue el centenario, mi marido junto con una chica, una editora que contratamos, armaron la película de los 100 años de Colonia Lapin. Pero la verdad es que quedó hermosa, inclusive tuvimos el año pasado, sobre fin de año, la visita de un grupo de turistas que conocían de la colonización judía y demás, pero ninguno tenía familia ni parientes en nuestra zona. Les mostramos la película y quedaron fascinados, súper emocionados todos, porque un poco es la historia de todas las familias judías que emigraron a principios del siglo pasado, porque en cada pueblo, en cada asentamiento, más o menos pasaron lo mismo.
Y la verdad que nosotros muy orgullosos de lo que se ha logrado."
El Centro Cultural de Colonia Lapin tiene 80 butacas, un número muy superior a la cantidad de habitantes que viven en las cercanías. Allí se hacen además obras de teatro, reuniones, fiestas y todo tipo de eventos. Y este próximo 11 de Noviembre se va a realizar el primer "Festival de knishes", uno de los platos tradicionales.
Ese pequeño lugar, perdido en la inmensidad de la llanura pampeana, es un faro que mantiene viva la cultura, historia y tradiciones que trajeron al país hace más de 100 años aquellos "gauchos judíos". Sus hijos y nietos siguen dando todo lo mejor para rendirles homenaje.