Mar del Plata Programa cerró su primera edición con más de 700 egresados
En su primera edición de “Mar del Plata Programa”, la Secretaría de Desarrollo Productivo de la ciudad capacitó a 500 jóvenes en desarrollo web y a otros 250 en testing manual de software. La iniciativa, que fue lanzada en respuesta al aumento significativo de postulantes a carreras tecnológicas, recibió una “demanda abrumadora” e incluso hubo miles de estudiantes en lista de espera, en una actividad que sobrepasó los 4000 inscriptos.
De algún modo, esta tendencia a agotar todos los espacios en carreras tech viene en crecimiento en la ciudad. Mar del Plata Programa surgió, de hecho, como una respuesta al éxito de Despertar Vocación, otro programa destinado a “brindar oportunidades de capacitación de calidad” en tecnología. La iniciativa fue articulada con la colaboración de la UTN, ATICMA, CONSTANA y ECOLAN DATACENTER de Cooperativa Batán.
Así, por ejemplo, la capacitación de Desarrollador Full Stack desde Cero contó con más de 2500 inscriptos. El curso virtual, validado por la UTN, ofreció conocimientos intermedios y avanzados en programación. Los alumnos, coordinados por mentores especializados, llevaron a cabo un proyecto integrador basado en el desarrollo de páginas web como parte de la práctica profesional, que benefició “a 100 Pymes y emprendedores locales”, precisaron desde la Secretaría.
Por otro lado, el curso de QA Testing, para el testeo manual de software, tuvo más de 1700 inscriptos. Los cursantes realizaron el testing de proyectos desarrollados por los alumnos de Desarrollador Full Stack, asegurando el correcto funcionamiento de los productos.
“Mar del Plata Programa buscó brindar una alternativa de formación para aquellos que se encontraban en lista de espera en entidades educativas locales, promoviendo un circuito económico virtuoso y preparando a la comunidad para integrarse activamente en el ámbito tecnológico”, aseguró en su comunicado la Secretaría de Desarrollo Productivo.
La grata respuesta recibida por parte de los cursantes —hubo más de 4000— fomentó incluso en la creación de una Academia Sincrónica, que ofreció acceso libre y gratuito a los contenidos de los cursos para aquellos que quisieran cursarlos de manera autoadministrada.