Obesidad
Operaron a dos mujeres con el nuevo equipo de cirugías bariátricas del HIGA
La nueva Unidad de Cirugía Bariátrica y Metabólica del hospital provincial “Oscar Alende” de Mar del Plata realizó sus primeras intervenciones. Las mujeres que se sometieron a esta operación son marplatenses, de 31 años y 48 años, y ya fueron dadas de alta.
Después de décadas de complicaciones de todo tipo por sufrir de obesidad, aseguran que, sin el equipo de salud que las acompaña, no hubieran podido acceder a esta operación para mejorar su calidad de vida. La intervención fue a mediados de diciembre y ya bajaron más de 20 kilos.
Las cirugías, que como en todo hospital público provincial se efectuaron sin costo para las pacientes, fueron resultado de un extenso proceso de preparación nutricional, psicológica y clínica por parte de los profesionales del hospital, que
Las cirugías bariátricas son parte de un tratamiento que tiene varias aristas. Además, la persona con obesidad que cumple con los criterios para ser operada debe estar en condiciones psicológicas y físicas para enfrentar un cambio radical en su relación con la comida, que incluye una preparación de varios días de dieta líquida en los días previos y posteriores a la cirugía.
En el país, la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo da cuenta de que el exceso de peso afecta a 6 de cada 10 personas. Y dentro de ese grupo, la obesidad asciende al 25 por ciento de la población argentina.
Las historias
“Pasé de pesar 130 a 101 kilos desde que inicié el tratamiento, hasta ahora, que ya me operé y me dieron el alta”, cuenta Daniela Cajal, marplatense de 31 años. “Subir una escalera y no agitarme es un montón, además, dejó de dolerme el ciático, es increíble el cambio que ya estoy viviendo”, cuenta orgullosa y “recontraagradecida” con todo el equipo del hospital “que me sigue acompañando”.
Daniela asegura que da pelea a la obesidad desde que tiene uso de razón: “Toda mi vida luché con el peso, toda mi vida hice dieta, no tengo otro recuerdo que el de estar haciendo dieta”.
A los trastornos físicos propios de la obesidad se le sumaba el padecimiento mental y la discriminación que suelen sufrir las personas obesas. Por eso, cuando se enteró de que podía hacerse la cirugía en el hospital público de su ciudad, no dudó en anotarse: “Arranqué con mucha ilusión este camino, porque mi cuerpo no toleraba mi propio peso, me dolían las rodillas, el ciático, tenía diabetes e hipertensión, la verdad es que no daba más”.
Por un camino similar transitó Rosario Álvarez, la otra paciente que se operó en el hospital Alende de Mar del Plata, la ciudad en la que vive y trabaja como niñera: “Me operé el 12 de diciembre y me siento re bien, incluso ya me sacaron los cinco puntos de la cirugía que se hace por laparoscopía”, cuenta sonriente.
Su proceso comenzó hace un año, con un peso de 145 kilos. Con su esfuerzo y el acompañamiento del equipo del hospital logró bajar a 122 kilos tras la cirugía.
Al tratamiento psicológico hubo que sumarle el nutricional. Quince días antes de operarse debió hacer dieta líquida, ingerir caldo, agua, proteínas y medio durazno o banana como único alimento sólido.