Willy Benedetti, de Tío Curzio: "La ciudad ha cambiado muchísimo y por suerte para bien”
Los recuerdos de Willy Benedetti hablan de los 60 años que Tío Curzio transita como uno de los espacios gastronómicos más importantes y con mayor historia de la ciudad, no solo por su carta de platos sino por lo que representó como escenario de espectáculos con presencia de los más destacados artistas y, por sobre todo, lugar de encuentro frente al mar.
“Es una historia riquísima la que pudimos vivir”, dijo a Radio Brisas sobre lo que describe como “una gran transformación con constante evolución”. En el caso de su comercio, en Colón en la costa, con un inicio de casa particular de amplias comodidades que un día decidieron abrirlo a clientela.
“Arrancamos con una casita muy chiquita, con un salón para 60 personas, que era el living, que miraba a la playa”, detalla de lo que fue el actual edificio que es una referencia para los turistas desde hace varias décadas.
Contó que ahí empezaron con su padre y madre. “Éramos un pequeño equipo con ilusiones de inmigrante”, dijo sobre situaciones difíciles en ese arranque. “No había plata, no teníamos mesas ni sillas, era bien vintage y cada amigo nos prestaba una”, señaló sobre lo que en Capital Federal tenía ya una expresión con las cantinas de La Boca.
Al pie de ese sueño estaban varios de los hoteles de la Mar del Plata de los 40 y 50. Tío Curzio comenzó en 1964 y, según recuerda Benedetti, “no había luz blanca y las calles estaban poceadas”. “La ciudad ha cambiado muchísimo y por suerte para bien” dijo.
“Mar del Plata creció a espaldas de la ciudad, en invierno no pasaba nadie y había que traerla, y ese fue el desafío”, dijo sobre una aventura en la que “el cliente pedía y había que cumplir”. “La palabra no existe o no hay, no existe. Iba al puerto a comprar el filet que no había en la cocina”, recordó.
De lo que vino luego aseguró que todas las temporadas fueron desafíos para “una empresa familiar que siempre puso el corazón”.