5 Preguntas para pensar
Deudas y tarjetas de crédito, los problemas más comunes en las finanzas hogareñas
María Celeste Sánchez, creadora del sitio Dinero en Orden, remarcó en Radio Brisas la importancia de la educación financiera para el manejo del dinero en cada familia.
"En la economía doméstica, de cada día, hay dos cuestiones cruciales: por un lado las deudas y por otro las tarjetas de crédito. Las consultas más reiteradas que recibo son por esto, que preocupan a las familias y hay pocas posibilidades de solucionarlos en lo inmediato", puntualizó.
Y graficó: "El ejemplo que uso es el de la suba de peso. Si estuviste cinco años subiendo de peso, no podés bajar 20 ó 30 kilos rápidamente. Si estuviste años generando deudas, es difícil que de un momento a otro encuentres una solución".
En ese orden, subrayó que "el pago mínimo de la tarjeta nunca es la solución. Es como apagar un incendio con un baldecito de plaza. Lo único que lográs es que no te corten la tarjeta. La recomendación que hago es que si al tercer mes seguís con deuda, ahí te detengas a pensar qué te está pasando. Normalmente, lo que ocurre es que los ingresos quedan retrasados frente a los egresos".
"Cuando pasa esto, la mayoría de las veces es que uno financia gastos que no puede hacer. Hay que diferenciar la tarjeta para pagar gastos necesarios de cuando uno se va de vacaciones, gasta y se dice que después ve cómo lo pago. Eso después llega", indico.
La necesidad de tener un presupuesto doméstico en la familia
"Hay que tratar de hacer los números que manejamos. Cuanto ganamos es más fácil, porque lo tenemos en un recibo sueldo o en la facturación de un comercio. El tema de los gastos es más difícil: podés tener claro los servicios, las expensas, el colegio de los chicos, pero es difícil determinar cuánto gastás en el supermercado, en la dietética, en la verdulería o en salidas. Eso que gastás es lo que corresponde gastar para tu presupuesto", explicó.
En diálogo con Fabrizio Zotta, Sánchez sostuvo que "es fundamental a juntarse a charlar en familia y ver cuanto ganamos y cuánto estamos gastando. A partir de allí, revisar si eso que gastamos es lo que corresponde o si hay algo que se puede bajar. Por ejemplo, combinar el abono de internet con el teléfono y el cable. Eso es más barato que pagar cada servicio por separado".