Por Jimena Paternoster
¿Victoria legislativa o falta de legitimidad?
Tal cual se preveía, el pasado 15 de julio se llevó a cabo la Sesión Especial para elegir al Defensor del Pueblo titular y su suplente. Con la llamativa ausencia de los ediles de la Coalición Cívica, la sesión no fluyó como se esperaba. Si bien la pulseada legislativa la ganó el radicalismo,la oposición abandonó el recinto antes de la votación.
Por mayoría, automática, el flamante defensor del pueblo es Marcelo Lacedonia, el radical que siempre picó en punta para ocupar el puesto. El abogado recibido en la UNMDP, docente universitario y director general de Capital Humano de la Secretaría de Salud del municipio, fue elegido por los 13 ediles oficialistas, pero en ausencia de la oposición al igual que su suplente, Alejandra Bonci, quien es docente de nivel inicial recibida en el Instituto Superior Nº 19, y es presidente de Talleres Fútbol Club.
¿Qué pasó que enfureció a la oposición? la falta de códigos y las chicanas baratas. Esa es la evaluación de los 11 ediles que hoy forman la oposición (entre el gran bloque de Unión por la Patria, Acción Marplatense, La libertad Avanza y Frente Renovador). El trato que los jefes de bloques habían hecho no se respetó, y no solamente eso, sino que “los radicales pegaron abajo del cinturón”, y en sus usos de la palabra le contaron las costillas a cada Bloque político, hasta llegaron a hablar su ex gran aliado Carlos Fernando Arroyo. “Así les va a ir, por no respetar pactos” escucharon los pasillos del Concejo.
Ese pacto, se basaba en dos cosas básicas que los ediles habían acordado: que el defensor del Pueblo no sea funcionario, y que tampoco represente a un partido político. El oficialismo no cumplió con eso. Si la Defensoría del Pueblo tiene como objetivo “supervisar la correcta actuación de funcionarios y agentes dependientes del Departamento Ejecutivo, de los organismos descentralizados, de los Juzgados de Faltas” en pos de proteger a los vecinos del Partido de General Pueyrredon ¿Cómo se garantiza que un funcionario ponga los intereses de los vecinos aun yendo en contra del Intendente y los ediles que lo votaron para que sea Defensor? se preguntan con cierta lógica los opositores, y aseguran que siempre supieron que armaron la ordenanza para que sea Lacedonia el ganador, entonces el Defensor deja de ser “del Pueblo” y pasa a ser “de Montenegro”.
Mientras tanto, desde el oficialismo (específicamente desde el PRO y la UCR porque los dos ediles de Coalición Cívica tiraron la bomba de humo y pidieron licencia para ausentarse de la Sesión) aseguran que con el cambio de modelo de la defensoría (que antes eran tres defensores y ahora es solo uno) se le quita burocracia y se agilizan los trámites. Además, están convencidos que el modelo anterior fracasó porque sólo representaba a sectores y no a todos los vecinos, y eso es lo que enoja a la oposición que se rompan y desaparezcan los intereses corporativos. “Por eso no nos extraña la actitud de la oposición, es un desatino irse de una Sesión, deslegitimar a quien va a representar a nuestros vecinos, pero es parte de una actitud que vienen demostrando los últimos años que tratan de impedir cambios sustanciales que benefician a los vecinos y pretenden seguir defendiendo intereses corporativos que desde ahora por lo menos en la defensoría del pueblo van a dejar de existir”.
¿Está bien que el oficialismo haga uso de la mayoría automática? ¿La mayoría automática es calificada y participativa? ¿La mayoría automática representa a la mayoría de los vecinos? ¿Hacer uso de la mayoría para una elección tan sensible es sinónimo de desgaste político? ¿Es legítimo y correcto votar a un Defensor del Pueblo sin oposición? ¿Vale la pena ausentarse cuando no te alcanzan los votos o es mostrar la miseria? ¿Los Concejales defienden a los vecinos o siempre ganan los intereses políticos? ¿Es una victoria legislativa de la UCR o de Montenegro? ¿Es ético que el Defensor del Pueblo sea funcionario público y militante político? ¿Desde qué rol se basará para defender a los vecinos del Partido de General Pueyrredon? ¿Sirve la Defensoría del Pueblo? ¿Es correcto que de un triunvirato se haya pasado a un único puesto y político? ¿El acuerdo de Abad y Montenegro sigue en pie y el defensor radical es parte de un armado mayor para el 2025?
Cada vez más preguntas, según el color del cristal con que se mire, es la respuesta.
Pastillita
La Coalición Cívica y una nueva anécdota legislativa

El lunes 12 de julio, es decir 3 días antes de la Sesión Especial para la designación al Defensor del Pueblo, los dos concejales de la Coalición Cívica, Angélica González y Guido García, pidieron licencia por razones “de índole personal” y se ausentaron de la Sesión.
Claramente, pedir licencia, significa que haya un ”Concejal Suplente para que los votos no se pierdan, eso se hizo a la perfección y en su lugar asumieron Franco Lucchini (del GEN) y Liliana Píccolo (del PRO) ambos aseguraron hacer lo que se les dijo.
Mientras tanto, González y García se fueron a Miramar con Bernado Martín, presidente del EmturyC, para tener una reunión partidaria con los ediles de la localidad vecina Saúl Trejo y María Alcira Ardouin.
Quizás les resulte más urgente la rosca de cara al 2025 que elegir al Defensor del Pueblo en Sesión Especial, o quizás, no estaban de acuerdo con el pacto entre Abad y Montenegro para que Lacedonia triunfe y por eso decidieron pegar el faltazo. Nunca lo sabremos.