¿Qué es SIBO y por qué es importante detectar esta enfermedad bacteriana?
En los últimos meses, el término SIBO ha ganado notoriedad tanto en redes sociales como en distintos sitios web. El Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado (SIBO) es una afección menos reconocida, pero que se manifiesta a través de una serie de síntomas que a menudo son subestimados.
El SIBO se define como un aumento del contenido bacteriano en el intestino delgado por encima de los valores normales (100,000 células por ml). Esta condición puede llevar a una formación excesiva de gas en el intestino delgado, distensión abdominal, y dolor en la región umbilical, que a su vez puede estar acompañado de malabsorción, desnutrición, y diarrea osmótica.
Según un estudio publicado en la Biblioteca de Medicina de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), “la presencia de SIBO se detecta en el 33.8% de los pacientes con síntomas gastroenterológicos sometidos a una prueba de aliento y se asocia significativamente con el tabaquismo, la distensión abdominal, el dolor abdominal, y la anemia”.

En diálogo con InfoBrisas, el Dr. Fabio Nachman, jefe del Servicio de Gastroenterología de la Fundación Favaloro, explicó: “SIBO es una sigla en inglés que significa aumento o sobrecrecimiento de bacterias a nivel del intestino delgado. Los síntomas más predominantes suelen ser el aumento en el número de deposiciones, es decir, diarrea crónica. Esto puede ir acompañado de meteorismo, distensión abdominal, y dolor abdominal tipo cólicos”.
“El intestino delgado posee mecanismos de defensa que previenen la proliferación bacteriana en esta zona. Cuando estos mecanismos fallan, es cuando puede ocurrir el sobrecrecimiento bacteriano. Uno de los mecanismos más efectivos para evitar el sobrecrecimiento es la peristalsis, el movimiento intestinal que facilita el tránsito rápido de los alimentos, impidiendo así la acumulación de bacterias”, expresó el médico.
El Dr. Nachman también destacó la importancia de la motilidad intestinal como mecanismo de defensa para evitar el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado. “Cada vez que hay alguna condición o cirugía a nivel intestinal que afecta este movimiento, o una enfermedad sistémica como la diabetes, es cuando puede aparecer el SIBO. Otras causas, como la disminución del ácido gástrico, están aún en discusión”, explicó.
Diagnóstico y tratamiento
En cuanto al diagnóstico y tratamiento, el Dr. Nachman aclaró: “Por lo general, el SIBO se trata con esquemas de antibióticos o resolviendo la causa subyacente”.
“Aunque circulan planes de alimentación específicos, el tratamiento del SIBO no requiere una dieta particular”, agregó el especialista.
El gastroenterólogo afirmó que es el test del aire expirado, que mide la cantidad de gases exhalados para identificar el comportamiento de estos. “Para diferenciar el SIBO de otras patologías, es crucial realizar una entrevista médica detallada, teniendo en cuenta antecedentes, síntomas y posibles desencadenantes. El diagnóstico se confirma a través de pruebas diagnósticas o terapéuticas”, subrayó.
Finalmente, el especialista aconsejó a los pacientes que sospechen que pueden tener SIBO o que han sido recientemente diagnosticados: “Es crucial saber si tienen una causa para desarrollar SIBO y si sus síntomas corresponden a esta afección, como el aumento en el número de deposiciones”.