¿Son las dietas proteicas la clave para una vida saludable?
La proliferación de información sobre dietas proteicas ha suscitado un debate considerable, especialmente respecto a sus beneficios y posibles riesgos. Infobrisas se comunicó con la Licenciada en Nutrición Guillermina Riba (MPº284) para profundizar en el tema y aclarar algunas dudas comunes.
¿Qué son las dietas proteicas?
“La dieta proteica se caracteriza por tener una mayor proporción de proteínas en comparación con otros macronutrientes”, explicó Riba. “Estas dietas suelen aportar entre el 25 y el 30% del valor calórico total en proteínas. Uno de los beneficios principales es el aumento de la masa muscular, ya que las proteínas ayudan a lograr una mayor saciedad y contribuyen a la regeneración de tejidos”.
La nutricionista destacó que estas dietas están a menudo acompañadas de un porcentaje adecuado de grasas saludables y un bajo porcentaje de carbohidratos.
“Las proteínas de origen animal, como carnes y huevos, tienen un alto valor biológico porque aportan todos los aminoácidos esenciales necesarios para la construcción de proteínas”, agregó Riba.
En este sentido, Riba aconsejó: “Para mantener una alimentación equilibrada, es importante consumir proteínas de origen animal, como carnes y huevos, siempre que se toleren bien. También se deben incluir lácteos como el yogur, que puede ser mejor tolerado que la leche por su menor contenido de lactosa. Complementar con vegetales, frutas y grasas saludables, como las provenientes de frutos secos y aceite de oliva, es esencial”.
Además, la especialista recomendó evitar harinas refinadas y ultraprocesados, que tienen un alto contenido de sodio y azúcar. “Incluso las bebidas dietéticas con edulcorantes pueden alterar la microbiota intestinal”, aclaró.
¿Cuáles son los efectos de una dieta rica en proteínas?
“La dieta proteica puede ayudar a mantener la saciedad y evitar el picoteo entre comidas”, señaló Riba.
Por otro lado, la especialista explicó: “Al reducir los picos de glucemia, también ayuda a mantener niveles de insulina más estables, lo cual puede favorecer la pérdida de peso. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las proteínas de origen vegetal, como las legumbres, tienen una menor biodisponibilidad de aminoácidos en comparación con las de origen animal”.
Riba advirtió además que el consumo excesivo de proteínas, especialmente cuando supera los 2.5 gramos por kilogramo de peso corporal, puede sobrecargar los riñones y, en algunos casos, “favorecer la formación de cálculos renales. Es crucial ajustar la ingesta de proteínas según las necesidades individuales y consultar con un profesional de salud para evitar estos riesgos”, aseveró.
La especialista sugirió incorporar una variedad de fuentes de proteínas en las comidas, incluyendo carnes de diferentes tipos y huevos. “Los huevos son una excelente opción debido a su versatilidad y alto valor proteico. Se pueden preparar de diversas formas y agregar a diferentes comidas”, expresó la nutricionista.
También mencionó que las claras de huevo en polvo o líquidas pueden ser una alternativa útil para complementar la ingesta proteica.
“Es fundamental que cualquier dieta alta en proteínas sea supervisada por un profesional de la salud para asegurar que se cumplan todos los requisitos nutricionales y se eviten posibles riesgos. Hay que revisar que esa persona pueda llevar a cabo una dieta sin descuidar el aporte de otros nutrientes, no monotonizar la alimentación”, concluyó Riba.