Diez años del emisario submarino: "Es una de las obras más importantes de la historia"
Diez años se cumplen de la puesta en funcionamiento del emisario submarino, la infraestructura con la que el partido de General Pueyrredon comenzó a resolver la disposición final de sus residuos cloacales y con ellos el riesgo de contaminación sobre su frente de playas.
“Es una de las obras más importantes de la historia”, aseguró el titular de Obras Sanitarias Sociedad de Estado (OSSE), Carlos Katz, y recordó la complejidad de esta alternativa que tuvo un primer intento fallido y un segundo que encontró los resultados buscados. “Mejores que los esperados”, dijo a Radio Brisas al evaluar esta década en servicio.
El emisario submarino se construyó en la zona norte de la ciudad, donde se volcaban los desechos cloacales de manera directa al mar. Tiene un sistema de cañerías de casi tres kilómetros de extensión, apoyado sobre el lecho marino, y un extremo con difusores.
En ese recorrido se produce un filtrado de tal manera que llega al océano un desecho depurado y muy lejos de la costa. “No hay mas olor y la zona levantó mucho”, destacó sobre los cambios favorables que generó para ese frente de la ciudad, al norte de Parque Camet.
Sobre el funcionamiento del emisario submarino, que luego fue complementado por una planta depuradora instalada del otro lado de la ruta 11, señaló que hay un proceso inicial que separa lo grueso de los residuos cloacales. Luego pasa por un filtro de 5 milímetros de apertura y por último un paso por una fosa que permite que lo que sedimenta se limpie, al igual que la grasa que queda a flote. “Recién ahí va al emisario, que tiene tres kilómetros y 500 metros de difusores”, describió. El resto, dijo, lo hace el océano que elimina todo riesgo de bacterias.