Obligan a banco a devolverle a pyme marplatense $38 millones robados en una estafa virtual
La Justicia de Mar del Plata obligó a una entidad bancaria a restituir el dinero robado a una pyme local a través de una estafa virtual. Se trata de una suma superior a los 38 millones de pesos, que fueron transferidos en varias operaciones durante un lapso total de 8 minutos.
Rafael Luena, abogado que patrocina a la empresa, explicó en Radio Brisas que se trata de una firma dedicada al diagnóstico clínico y laboratorio veterinario.
La estafa fue advertida cuando una de sus responsables fue a realizar una compra con la tarjeta de débito corporativa y le dijeron que estaba rechazada la empresa por falta de fondos. Una vez que se comunicó con el contador, éste le confirmó que la cuenta estaba completamente vacía.
"No había más dinero en la cuenta. La mayor parte del dinero estaba en un Fondo Común de Inversión en la propia cuenta. Esos 36 millones de pesos fueron rescatados y transferidos a cuentas del mismo banco", precisó.
En diálogo con el programa Presente Continuo, Luena indicó que la esencia de la cuenta era para el giro comercial, tratándose de una minipyme, con cuatro empleados.
"El juzgado entiende que el banco tiene que responder por lo que ocurrió. Tendría que tener un entorno digital más seguro, haber realizado maniobras de control y no hizo, como la detección de movimientos sospechosos", agregó.
Maniobras que deberían ser advertidas
"Los bancos deben innovar en materia de seguridad", remarcó, puntualizando que "era muy sospechoso lo que estaba pasando durante la estafa".
En tal sentido, graficó que la masa salarial total de la empresa ronda los 4 millones de pesos, y lo que se hizo fue hacer el pago de haberes a cuentas nuevas, dando de alta a empleados y transfiriéndole a cada uno una suma superior a lo que era el total del pago de remuneraciones cada mes.
"Allí reside responsabilidad del banco", apuntó Luena.
Cómo sigue la causa
Según determinó el letrado, el juez ordenó la restitución del dinero, en tanto que el banco debe haber pedido el embargo de las otras cuentas, con orden judicial, pero esto pasó en octubre y la orden del magistrado fue impartida el pasado 5 de diciembre.
"En esas cuentas no debe haber un peso, por lo que deben responder con patrimonio propio", manifestó.
Luena subrayó que el entorno digital de la entidad no es seguro, siendo que el banco debe invertir más en esa modalidad, ya que ese formato le permite tener menos empleados y menos infraestructura.
"La empresa ya tiene el dinero y el banco cumplió con la orden, pero apeló la medida de fondo, que es lo que estamos discutiendo ahora. Nosotros creemos durante este tiempo hubo perjuicios, por la imposibilidad de cobrar intereses, a lo que se le agrega el padecimiento sufrido por 60 días, sobre todo por la falta de respuesta del banco. Ellos decían que el dinero había sido perdido por la empresa, en una respuesta envuelta en un facilismo total", finalizó.