Repudio por la detención de María Corina Machado tras liderar una protesta en Caracas
La líder opositora venezolana María Corina Machado reapareció públicamente tras permanecer en la clandestinidad desde el 28 de agosto, cuando lideró una manifestación denunciando el presunto fraude electoral que adjudicó la victoria presidencial a Maduro, ignorando el triunfo del opositor Edmundo González Urrutia.
Tras su encendido discurso, fuerzas policiales la interceptaron y detuvieron. Según testigos, dispararon contra las motos que la escoltaban antes de llevarla bajo custodia.
Reacciones en Argentina
El intendente de General Pueyrredon, Guillermo Montenegro, expresó su solidaridad con la líder opositora y criticó al régimen chavista en su cuenta de X: "Por la libertad de elección, por la propiedad privada, por todo lo que significa María Corina Machado. Tienen miedo de que caiga su estructura de siglo XX, de avasallamiento y de intervención. Necesitamos líderes que rompan el status quo. Abajo el populismo que empobrece a los ciudadanos para mantener el poder".
En tanto, desde los bloques de diputados bonaerenses de la UCR, el PRO y la Coalición Cívica emitieron un comunicado conjunto repudiando lo sucedido. "La situación crítica que atraviesa Venezuela afecta no solo a su pueblo, sino a toda la región. La dictadura de Maduro representa una amenaza para la democracia y los derechos humanos. Proponemos que la Legislatura Bonaerense exprese un rechazo contundente al golpe institucional que está en marcha", señalaron.
Por su parte, el ex presidente Mauricio Macri comunicó: "María Corina, no vamos a abandonarte. Venezuela será Libre!".
Comunicado oficial de Presidencia
La Presidencia de la Nación, a cargo de Javier Milei, también se manifestó:
"Expresamos nuestra extrema preocupación por el ataque criminal del régimen chavista contra la líder democrática María Corina Machado. A un día de la toma de posesión de Edmundo González, Maduro demuestra su autoritarismo atacando a una figura clave de la oposición".
El comunicado llamó a los gobiernos de la región a condenar la violencia y a exigir el fin del régimen socialista. "El pueblo venezolano vive un infierno, con millones de personas sumidas en la pobreza y el exilio. No podemos permanecer indiferentes ante esta tragedia".