2025-01-22

MIGA, el nuevo paraíso para los amantes de los sanguchitos

En Tucumán 2980, hace poco más de un mes, abrió un lugar soñado por Santi, Guada y todos los fanáticos de este verdadero clásico

Hay una condición que los fanáticos de los sanguchitos de miga no la negocian: deben tener más relleno que pan. Los que no la cumplen, quedan fuera de carrera. Santiago y Guadalupe, los ideólogos y socios de MIGA, también lo saben. Y obviamente, quienes lo tienen bien claro son los que pasan por Tucumán 2980 a llevarse uno o varios.

En base a esa regla innegociable, estos amigos crearon su emprendimiento que en poco más de un mes, desbordó todas las expectativas.

“Estábamos buscando algún lugar en la ciudad para comprar unos buenos sanguches de miga y, si bien había opciones, no eran lo que queríamos o buscábamos. Entonces empezamos a cranearlo, a pensarlo y a juntarnos cada vez más seguido para hablar de la idea, conseguimos el lugar y arrancó el sueño”, cuenta Santi mientras va y viene para atender algunos clientes.

“¿Quién no es fan de los sanguchitos de miga? Los hay en los cumpleañitos, en cada evento. Yo soy fan y Guadalupe también”, reconoce. En octubre comenzaron con la idea, el 20 de diciembre abrieron y en poco más un mes, el negocio explotó. 

"Hicimos una cata bastante extensa, anduvimos por un montón de zonas. En ese tiempo también pensamos la idea, la imagen de marca, el proyecto", explica Santiago.

Sobre el local, cuenta que “había una fábrica de pastas histórica que se llamaba Sibarita. Juan Carlos era el dueño y se lo alquilamos. Le metimos un refresh importante". Ahora, en ese tradicional lugar del barrio Chauvin se venden sanguchitos de miga XXL.

En el mes que llevan andando, Santiago reconoce que "estamos trabajando bien. Somos muy afortunados porque tenemos mucha gente conocida, muchos amigos que nos bancaron desde el minuto cero y el barrio nos aceptó muy bien e hicimos un trabajo importante en redes sociales. Llegó a mucha gente".

Sobre el proceso de elaboración, cuenta que “arrancamos muy tranquilos, tratando de llenar la heladera. Creo que subestimamos la creación de los sanguchitos de miga, porque no son lo típico porque llevan mucha elaboración, no es miga, fiambre, miga así nomás, entonces nos lleva más tiempo del que creíamos y más gente. Por eso tuvimos que incorporar personal".

“Ahora pretendemos sumar una persona venga a elaborar de noche porque al final del día nos quedamos con la heladera pelada y tenemos que empezar de cero al otro día”, dice Santi.

"Hay dos personas que hacen el relleno y somos tres los que ensamblamos. Lleva mucho más tiempo del que uno piensa. En tres horas podés hacer cien sanguches. Si cada uno hace 100, son 300 que alcanzan solo para un día", analiza y luego cuenta que atienden de 11 a 14 y de 18 a 21 horas.Además de los de miga, "cada persona se puede armar su propio sandwich. Tenemos tres tipos de panes, pan blanco, pebete y pan de chipá. En 10 minutos se lo arman a gusto y piacere. Son grandes, potentes y con mucho fiambre".   

Los de miga de MIGA, según Santiago, son distintos porque "son grandes, con mucho relleno y con la mejor calidad". Además, dice que tenemos "gustos distintos", como por ejemplo el de portobellos, roquefort y rúcula o el de mortadela con pistacho, pesto, tomates confitados y parmesano. Lo probás y volvés por este".

"Después está el que se hizo viral, que es el de jamón y huevo, que tiene unos cuatro centímetros de relleno y si te lo terminás te felicito”, cuenta y agrega que “aunque no lo creas, la gente viene mucho por el de zanahoria y huevo". 

Al ampliar sobre el porqué del rápido éxito, Santiago apunta al trabajo hecho en redes sociales. “Hicimos una campaña de inicio que fue muy buena. La Chuchi, que es como mi abuela, la rompió en los videos. Fue todo idea de Agustina, la diseñadora de la marca. Ella hizo el logo, el packaging, unos murales. María, mi prima, nos dio una mano grande también y ahora estamos con Agus".

Sobre los horarios pico, Santiago afirma que "al mediodía para mucha gente que va para la playa y también al volver. Cuando no quieren cocinar, se llevan uno".

En relación el futuro inmediato, en MIGA planean llegar a tener stock de todos los sanguches todo el tiempo y no hacerlo rotativo y que no se queden estacados, que sea todo fresco".

Y acerca del futuro lejano, Santiago dice que “recién vamos un mes y en verano, por ahí no es la realidad. Hay que ver si esto sigue como venimos. Tenemos que ver cómo es el invierno y ver cómo seguimos. Me encantaría abrir otras sucursales, pero vamos despacio".

Ahí va MIGA, el paraíso del sanguchito de miga en Mar del Plata recién inaugurado. Capea los primeros temporales tras el furor del arranque y planea afirmar sus bases para crecer y transformarse en la opción número uno, o la única.

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