Capitán y enfermero procesados por homicidio culposo tras muerte de marinero en un buque que zarpó de Mar del Plata
La Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia ratificó el procesamiento sin prisión preventiva del capitán y del enfermero de un buque pesquero por la muerte de un marinero ocurrida en 2016, un caso que generó gran atención en el ámbito judicial y marítimo. La acusación sostiene que la muerte del marinero se debió a una infección mal tratada durante el viaje hacia Puerto Deseado, en Santa Cruz.
El buque pesquero Stella Maris I, que había zarpado desde Mar del Plata hacia Puerto Deseado, fue escenario de una tragedia que pudo haberse evitado. El marinero fallecido comenzó a sentir malestares poco después de la partida y se dirigió al enfermero de a bordo, quien le suministró un tratamiento incorrecto para una dolencia que inicialmente se pensó que era odontalgia.
Posteriormente, el enfermero continuó con un tratamiento erróneo para un cuadro de enterocolitis, sin supervisión médica y sin tener en cuenta la condición preexistente de diabetes del marinero.
El enfermero suministró dexametasona, un medicamento contraindicado para pacientes diabéticos, lo que agravó la situación del marinero. A pesar de los síntomas persistentes y la condición crítica del marinero, el capitán no ordenó un desembarco inmediato ni solicitó una consulta médica, lo que fue determinante para el desenlace fatal.
El marco legal aplicado por la Cámara
La Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia confirmó que el capitán y el enfermero deben ser procesados por homicidio culposo. La defensa intentó argumentar que la acción penal había prescripto, pero el tribunal entendió que ambos imputados desempeñaban funciones dentro de un ámbito público, lo que suspendió la prescripción según el artículo 67 del Código Penal.
En cuanto a la causa de la muerte, el tribunal dejó claro que la infección mal tratada y la falta de intervención médica oportuna fueron determinantes en el fallecimiento.
No fue posible aceptar la tesis de la defensa de que la víctima fue responsable de su propia muerte, ya que el enfermero debería haber solicitado una interconsulta médica.
Homicidio culposo
La tragedia comenzó el 18 de marzo de 2016, cuando el marinero, al presentar síntomas, acudió al enfermero de la embarcación. A lo largo de varios días, el tratamiento incorrecto empeoró su estado de salud. El 18 de abril, cuando el marinero ya no respondía a estímulos verbales y mostraba niveles elevados de glucemia, el capitán finalmente realizó una consulta con un médico de la Prefectura Naval.
El marinero fue trasladado a tierra al llegar a Puerto Deseado y, tras ser internado en el hospital de la ciudad, fue derivado a Caleta Olivia, donde lamentablemente falleció. El informe médico concluyó que la causa de su muerte fue un shock séptico, resultado de la infección no tratada a tiempo.