El Monseñor Ernesto Giobando habló sobre su asunción y el liderazgo del Papa Francisco
En una entrevista con Daniel Temperoni en Radio Brisas, Monseñor Ernesto Giobando, recientemente designado obispo de la diócesis de Mar del Plata, compartió reflexiones sobre su nuevo rol y el significado de asumir esta responsabilidad pastoral. Con un tono cercano y entre risas, Giobando comparó su nombramiento con el mundo del fútbol: "Empezar a jugar de titular, para poner la conversación del fútbol, firmé contrato con la diócesis", dijo.
El nuevo obispo explicó la diferencia entre su anterior labor como administrador apostólico y su actual designación: "El trabajo de administrador apostólico es interino, y como obispo designado por el Papa es un puesto más fijo, estable, por el tiempo que Dios disponga. Ojalá que sea por muchos años, para acompañar la vida cristiana en esta diócesis y a toda la sociedad, porque es para todos, para que el mundo sea mejor".
Giobando eligió como lema de su episcopado las palabras de Jesús: "Ya lo dijo. Esa es la obra más importante, colaboro en eso".
Durante la entrevista, también se refirió al liderazgo del Papa Francisco, destacando su influencia global: "El Papa es una de las figuras de mayor liderazgo en este momento en el mundo. Tiene 88 años, cumple en marzo once años de pontificado. Muchos pensaban que iba a estar por un tiempo, pero el Señor le concedió fortaleza y salud para acompañar al mundo".
En el contexto del Año Santo de la Esperanza, Giobando pidió oraciones por la salud del Pontífice: "Hoy en los medios pedimos que estén atentos a su evolución. No es una noticia que pueda vender, pero la salud del Papa es un signo de esperanza. Nos lleva a rezar por él, a desear que siga acompañándonos, porque es un hombre que está haciendo mucho bien. Su cabeza está lúcida, sus convicciones son muy profundas y humanas. Necesitamos líderes así".
El obispo celebró la reciente mejoría del Papa, quien pudo atender al secretario de Estado del Vaticano y firmar decretos: "Si el Papa está trabajando, es una buena señal, porque eso lo mantiene con fuerza y muchas ganas. Cuando él siente que puede seguir haciendo su trabajo por el bien, es una muestra de su entrega".
"La diócesis abarca 22.500 kilómetros cuadrados, y en un año recorrí 35.000, lo que me permitió visitar todas las parroquias. Aún me faltan varias localidades, pero donde hay una iglesia, estuve presente. Esto me ha hecho reflexionar sobre la inmensidad del territorio y la diversidad que lo caracteriza", afirmó.
En este sentido, agregó: "Mar del Plata es una ciudad de contrastes: por un lado, su belleza costera, con barrios cercanos al mar que son realmente hermosos, y por otro, la realidad de los barrios periféricos, donde enfrentamos desafíos como el consumo problemático y otras dificultades sociales".
"Es una realidad compleja y desafiante, similar a la de muchas otras ciudades del mundo, pero que nos llama a trabajar con esperanza y compromiso", concluyó.