La inversión extranjera en Argentina subió a US$2.395 millones en el tercer trimestre del 2024
Durante el tercer trimestre de 2024, Argentina experimentó una aumento en la inversión extranjera directa, alcanzando los US$2.395 millones.
Este incremento se comparó favorablemente con los resultados del segundo trimestre del mismo año.
Según el informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA), los flujos de IED han mostrado una tendencia positiva que podría ser indicativa de un entorno más favorable para los inversores extranjeros.
El desglose de la inversión extranjera se presenta de la siguiente manera:
- Reinversión de utilidades: US$1.151 millones
- Aportes de capital: US$669 millones
- Transacciones de deuda: US$572 millones
- Fusiones y adquisiciones: US$4 millones
Estos flujos son un claro reflejo de la confianza que tienen los inversores en la economía argentina, a pesar de los desafíos económicos globales. Las cifras también muestran que las reinversiones fueron el componente más importante de la inversión extranjera directa.
Sectores más atractivos
En términos de sectores, los más beneficiados fueron:
- Sociedades captadoras de depósitos (excepto BCRA): US$871 millones
- Explotación de minas y canteras: US$718 millones
- Industria manufacturera: US$371 millones
De estos sectores, la minería y las manufacturas fueron los más destacados, lo que resalta la importancia de estos sectores en la economía argentina. La industria manufacturera sigue siendo un motor crucial para la atracción de inversiones extranjeras, especialmente con su crecimiento interanual del 20%.
Principales países inversores
El principal origen de estos flujos provino de España, con un total de US$788 millones. Le siguieron Brasil con US$589 millones y Estados Unidos con US$267 millones. A nivel de stock, Estados Unidos se posicionó como el principal inversor, con un stock de US$28.875 millones, lo que representa el 17% de la inversión total.
Deuda financiera y utilidades
Aunque el total de la inversión creció, la renta de capital experimentó una caída interanual del 39%, ubicándose en US$1.303 millones. La distribución de utilidades y dividendos también registró una disminución del 26%, sumando solo US$152 millones.
En cuanto a la deuda financiera, el 71% de los ingresos netos provinieron de la explotación de minas y canteras, mientras que el 17% provino del sector de información y comunicaciones. Estos sectores acumularon el 88% de los ingresos por deuda financiera del trimestre.