La industria argentina sigue en caída, según el último informe de la UIA
La industria argentina atraviesa una etapa de contracción continua, según los últimos datos revelados por la Unión Industrial Argentina (UIA). El Monitor de Desempeño Industrial (MDI), indicador clave de la actividad manufacturera, registró un valor de 42,2 en enero de 2025.
Este resultado, que refleja una caída persistente, es el décimo mes consecutivo con números en zona de contracción.
El mes de enero suele caracterizarse por la estacionalidad, con menores niveles de actividad debido a las vacaciones y las paradas de planta. Sin embargo, este dato, que puede interpretarse como una ralentización normal para este periodo del año, aún refleja un panorama complejo para las empresas industriales.
A pesar de este contexto, comparando con enero de 2024, el índice mejoró en 12,3 puntos, una mejora interanual que se debe principalmente a la fuerte recesión que atravesó la industria en el año anterior debido a los ajustes fiscales y cambiarios.
No obstante, frente a octubre de 2024, la caída intermensual fue significativa, con una baja de 6,8 puntos, lo que refleja el deterioro reciente del sector.
Indicadores claves: Producción, ventas y empleo
Los indicadores de desempeño son un reflejo de la situación actual del sector:
- Producción: El 42,3% de las empresas reportó una caída en su producción, mientras que solo un 18,3% registró incrementos.
- Ventas: El 44,8% de las empresas enfrentó retrocesos en las ventas, con solo un 22,2% logrando aumentarlas.
- Empleo: Un 11,5% de las empresas amplió su plantilla laboral, mientras que el 17,6% llevó a cabo recortes. Este último dato refuerza la tendencia observada en los últimos informes oficiales, que señalan una contracción del empleo industrial.
Proyecciones y perspectivas
A pesar de una leve mejora interanual, la industria argentina sigue siendo vulnerable a factores macroeconómicos, y la tendencia reciente marca un retroceso significativo. A lo largo de 2025, las empresas industriales se enfrentarán a desafíos clave que podrían limitar una recuperación sostenida. Las perspectivas para el empleo industrial también se ven complicadas, con muchos sectores enfrentando dificultades para aumentar su dotación de personal.