After News
Se buscan políticos con peso propio
Ya contamos la idea de poder poner en valor el ser bonaerense en este año de legislativas, pero volvemos a caer en la trampa de contarnos nuestras propias historias que tienen beneficios y perjuicios según quien las exprese. Tratemos de dejar algunas cosas en claro. El gobierno nacional estipuló el calendario electoral y mandó al congreso un proyecto para suspender las PASO, cosa que ocurrió y vamos a dejar acá el primer dato importante.
En todas las provincias, el 26 de octubre, se van a elegir con boleta única de papel 127 diputados y 24 senadores del congreso nacional. En esa elección, la provincia de Buenos Aires solo va a elegir diputados nacionales, 35 en total, son las que se renuevan. Si tenemos en cuenta que Nación y Provincia tienen dos sistemas de votación diferente, podemos decir que, sin necesidad de buscar una nueva fecha ya nos vamos a enfrentar a una elección desdoblada, porque no se van a poder colgar de “las lolas” del primer candidato nacional para sumar por porotos por arrastre. Uno se elige por BUP y el otro por la boleta partidaria, que tendrá como primer cuerpo diputados o senadores provinciales, según corresponda a cada sección.
Podemos ir a las elecciones ejecutivas del 2023 para entender el fenómeno. En las provincias que fueron a votar antes de la llegada de las PASO para presidente, los espacios políticos que pertenecían a Javier Milei hicieron elecciones paupérrimas, pero de agosto para acá y en Buenos Aires, estar pegado a la boleta de Javo, te garantizaba un piso de 10 puntitos, aunque no te conociera ni tu vieja. Aprovechamos estas líneas para mandarle un fuerte abrazo a Rolando Demaio, candidato a intendente por LLA en el partido de General Pueyrredón, que obtuvo casi 20 puntos sin que le conozcamos la voz hasta que comenzó la campaña. Un saludo Rolando.
Santa Fe, Salta, Jujuy, Chaco, San Luis, Misiones y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ya tienen sus fechas adelantadas y confirmaron que van a desdoblar las elecciones, por lo tanto, no van a tener su suerte atada al candidato nacional que elijan los partidos o los frentes para llevar la discusión política a las grandes esferas.
¿Esto qué significa? Que van a tener que volver a pensar en hombres y mujeres con peso propio, que se animen a ser protagonistas, que tengan voz y ambición política porque tienen que salir a buscar sus votos. No más patrones nacionales que arreglan su lugar en los primeros cinco puestos, para lotear el resto de los lugares electivos por aciertos y renuncias que les permitan colocar a sus obreros.
Los capataces negocian su posición y por ese galardón se les otorgan lugares, que luego son repartidos a los cuadros más obedientes de los principales. Compañeros de militancias, esposos y esposas, incipientes influencers, periodistas, deportistas, aparecen en las listas y todos juntan los votos para el número uno, dos o tres. Van todos detrás del que mide más, del que negocia mejor y esos espacios se defienden con obediencia vertical.
Una muestra es lo que está pasando en CABA. Larreta, Adorni, Marra, Lospenato, Santoro, van a buscar una banca de legislador, para que se entienda son nombres fuertes en busca de una banca en la mixtura perfecta de un HCD y un congreso provincial.
Nuestra provincia, la provincia de Buenos Aires todavía no definió su calendario electoral, pero está todo el mundo marcando la cancha o, mejor dicho, minando el campo para que un paso en falso haga volar por el aire cualquier tipo de estrategia. El gobernador le pidió al congreso bonaerense que suspenda las PASO para armar su propio desdoblamiento, pero los únicos que parecen estar seguros de que quieren eso son los que responden a Axel y no muchos más, de hecho el principal enemigo que tiene para esta estrategia es el fuego amigo del justicialismo kirchnerista que le presentó un proyecto de suspensión de las primarias, pero busca votar todo el mismo día y le pusieron un título rutilante: “UNA SOLA NACIÓN, UNA SOLA PROVINCIA, UNA SOLA ELECCIÓN” y mandaron a la senadora Teresa García a defender la propuesta.
“Corremos el riesgo de no discutir lo que necesita Buenos Aires, cada uno va a estar mirando su sección y no podemos unificar el discurso” dijo en diálogo con Radio Brisas para dejar expresado que el enemigo es uno solo, Milei. El ex intendente Gustavo Pulti, el ministro Katopodis y el intendente de Villa Gessel, Gustavo Barrera le piden al cristinismo libertad de acción para que se expongan las realidades de cada distrito y así dar pequeñas batallas en cada ciudad, pueblo o paraje para sumar la mayor cantidad de sufragios posibles.
Los radicales están más complicados porque ellos quieren PASO y mandan al espadachín Diego Garciarena a explicar que “si decimos que las primarias son caras y que por eso las sacamos, corremos el riesgo de decir, no gastemos más plata en elecciones desperdiciando la democracia que tanto nos costó conseguir”.
El Frente Renovador opera con La Campora y el Pro y LLA se coquetean frente al espejo para ocupar las sillas de un mismo cuarto con mantra sin fin: “No podemos permitir que vuelva el Kirchnerismo, hay que pulverizarlo”. ¿Les parece un poco fuerte la definición? Es así, ya le contamos la semana pasada que “nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio” por eso estamos en condiciones de decir que hay un grupo muy fuerte de amarillos y libertarios que son capaces de abrazar al propio Mefistófeles para que no gane “la franja de Gaza”. El intendente Montenegro es una pieza clave en todas estas discusiones y pareceres.
Tendremos que esperar hasta el jueves que viene en el congreso bonaerense para imaginar que podrá pasar con las fechas y estar con los ojos bien abiertos para descubrir estrategias que puedan sorprender a más de uno. Nos quieren hacer comer el caramelo que no importa cuales son los hombres y mujeres que ocupan nuestras bancas. Con mucha tranquilidad decimos “nuestras” porque es “nuestro” voto el que les da la posibilidad de representarnos en un espacio tan importante, donde se dictan leyes, ordenanzas, se eligen los jueces, se votan los presupuestos y sentimos que está bien darles prioridad a los bonaerenses.
Desdoblar una elección es una posibilidad de achicar el margen de error de cada distrito y cada candidato va a tener la obligación de hablarle de ellos y de sus proyectos, no de contarle que el número uno de la lista es Maradona y Messi juntos, y que con él nos salvamos para toda la cosecha.
Sería como que una comisión de un club ponga en las subcomisiones de cada deporte a los más obedientes al presidente y no a los que más saben. Hoy cada bonaerense debe hacerse valer, discutir su partido y sus secciones, que le salgan a hablar a su quinta y no que salgan a “cuidar la quinta” de los otros.
Ojo que los que quieren desdoblar también hacen su negocio y no quedan pegados a ningún nombre en una boleta que tenga candidatos nacionales que pueden hundir o ganar las elecciones, pero sin dudas, ir juntos y separados son parte de la estrategia para no perder poder y bancas.
Esperamos que sea una oportunidad única de debate y transformación, de portazos y cambiazos ya tenemos demasiado.