Científicos comparan ayuno intermitente y restricción calórica
La búsqueda de estrategias efectivas para adelgazar sigue siendo un tema que marca la agenda en la investigación sobre salud y bienestar. Entre los enfoques más estudiados, el ayuno intermitente y la restricción calórica se destacan por su impacto en el control del peso y la mejora de los indicadores metabólicos. Pero, ¿cuál ofrece mejores resultados a largo plazo?
Un ensayo clínico realizado por la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado evaluó los efectos del ayuno intermitente 4:3 en comparación con la restricción calórica diaria. Publicado en Annals of Internal Medicine, el estudio analizó a 165 adultos con sobrepeso u obesidad durante un período de 12 meses.
Los resultados indicaron que quienes practicaron ayuno intermitente 4:3 lograron una mayor pérdida de peso en comparación con aquellos que siguieron una restricción calórica diaria.
Los participantes que realizaron ayuno intermitente experimentaron:
- Pérdida de peso del 7,6%, frente al 5% del grupo de restricción calórica.
- Mayor reducción de la presión arterial sistólica.
- Mejoras en los niveles de colesterol y glucosa en ayunas.
El estudio sugiere que el ayuno intermitente puede mejorar la adherencia a largo plazo, ya que no requiere un conteo estricto de calorías cada día.
¿En qué consiste el ayuno intermitente 4:3?
Este método alterna cuatro días de alimentación normal con tres días no consecutivos de restricción calórica, donde el consumo se reduce en un 80% o a un máximo de 500 calorías diarias.
Los participantes del estudio también contaron con acceso a gimnasios y asesoramiento para mantener una dieta equilibrada, lo que ayudó a potenciar los resultados.
El ayuno intermitente 4:3 se posiciona como una alternativa eficaz para perder peso y mejorar la salud metabólica. Sin embargo, la elección entre este método y la restricción calórica debe basarse en la sostenibilidad a largo plazo y la adaptabilidad a cada estilo de vida.