Día Nacional del Donante de Médula Ósea: la importancia de contribuir voluntariamente
Cada 1° de abril se celebra en Argentina el Día Nacional del Donante de Médula Ósea, una fecha que busca concientizar sobre la importancia de la donación para salvar vidas. Desde 2003, cuando se creó el Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH), más de 300.000 personas se inscribieron como potenciales donantes voluntarios, ofreciendo una esperanza a quienes necesitan un trasplante para tratar enfermedades hematológicas graves.
Cada año, a cientos de personas se les diagnostican patologías como leucemia, linfoma, mieloma múltiple, anemia aplásica, así como enfermedades metabólicas y déficits inmunológicos. Para muchos de estos pacientes, un trasplante de médula ósea es la única alternativa terapéutica posible. Sin embargo, solo entre el 25 y 30 por ciento encuentra un donante compatible dentro de su grupo familiar, lo que hace fundamental la existencia de registros de donantes no emparentados.
El proceso de compatibilización entre paciente y donante se basa en el sistema mayor de histocompatibilidad, específicamente en los Antígenos Leucocitarios Humanos (HLA). Cuando una persona se inscribe como donante voluntario, su información genética es analizada y comparada con la de pacientes en Argentina y en la red mundial de donantes. Si se encuentra una compatibilidad adecuada, se coordina la extracción y trasplante de CPH, un procedimiento que se realiza en vida y que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para quienes esperan una oportunidad.
La diversidad genética de las poblaciones hace necesario contar con un amplio número de donantes registrados para incrementar las posibilidades de éxito en la búsqueda de compatibilidades. Además, los médicos evalúan diferentes criterios para definir la idoneidad de un donante, considerando factores como la edad del paciente, su patología y el grado de compatibilidad genética.