El Senado rechazó las candidaturas de Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo a la Corte Suprema
En una sesión que se extendió por más de seis horas, el Senado de la Nación rechazó las candidaturas de Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo, ambos propuestos por el presidente Javier Milei para ocupar vacantes en la Corte Suprema de Justicia. La votación reflejó una amplia oposición: 43 votos en contra y 27 a favor para Lijo; y 51 votos negativos frente a 20 afirmativos para García-Mansilla.
La designación de estos candidatos había generado controversia desde su anuncio. El presidente Milei había recurrido a un decreto para nombrarlos en comisión, una medida que fue criticada por diversos sectores políticos y jurídicos por considerarla una extralimitación del poder ejecutivo y una posible violación de la Constitución Nacional.
Durante el debate en el Senado, legisladores de distintos bloques expresaron su preocupación por la falta de legitimidad en el proceso de designación y solicitaron la renuncia de García-Mansilla, quien ya había asumido su cargo en febrero tras ser designado por decreto.
Luego del rechazo, la Oficina del Presidente emitió un comunicado oficial en el que acusó a los senadores de actuar en defensa de “sus causas judiciales y las de sus dirigentes” en lugar de priorizar el funcionamiento del Poder Judicial. “Por primera vez en la historia, el Senado de la Nación ha rechazado pliegos propuestos por un Presidente, por motivos meramente políticos y no por cuestiones de idoneidad”, afirmó el documento.
El comunicado también señala que la decisión del Senado “representa una amenaza para la democracia” y que la Cámara Alta se ha convertido en “una máquina de impedir”, al servicio de lo que el Gobierno denomina “la casta política”. Finalmente, el texto reafirma que Milei continuará trabajando para “garantizar la independencia judicial y restaurar la confianza del pueblo en las instituciones”.