2025-04-07

Fuga de cerebros

Advierten que se pueden perder nuevas camadas de científicos por el desfinanciamiento libertario

La crisis en la financiación de la ciencia en Argentina, exacerbada por políticas de recorte, pone en riesgo el futuro de la investigación y la innovación. 

Diego Rodríguez, secretario de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), dio detalles en Radio Brisas de las actividades previstas en la ciudad en el marco de la Semana Nacional de la Ciencia, organizada por el CIN, el Consejo Interuniversitario Nacional.

"La intención principal es visibilizar el trabajo que se hace en todas las universidades públicas. Las actividades comenzarán mañana a las 8.30, en la Plaza del Agua, y están previstos encuentros en distintos lugares de Mar del Plata a lo largo de la semana", explicó.

"El escenario es de profundo desfinanciamiento. Los rectores proponen diálogo, pero no hay respuesta del Gobierno. No sabemos qué es lo que el Gobierno quiere hacer con la ciencia", afirmó el especialista.

La fuga de cerebros se ha convertido en una realidad preocupante. Los jóvenes investigadores, ante la imposibilidad de acceder a proyectos de investigación y la caída de su poder adquisitivo, están considerando seriamente la opción de emigrar para continuar con sus carreras científicas.

"Es más fácil destruir que construir", afirmó Rodríguez, al referirse a la difícil situación que viven muchos de los jóvenes científicos en el país.

Ya sabemos lo que es perder camadas de científicos por estos problemas. La situación es grave.

Desazón en las nuevas generaciones

La falta de programas para incorporar nuevos investigadores, junto con un retraso salarial alarmante (que representa una pérdida de un cuarto del salario en apenas un año y medio), está llevando a muchos científicos a replantearse su futuro.

Aunque conseguir empleo en el sector privado o público fuera de la ciencia no es una opción sencilla, las dificultades económicas y profesionales están empujando a muchos a tomar decisiones drásticas.

"Hay una profunda desazón en los investigadores jóvenes", lamentó.

Una pérdida irreparable

El impacto de la crisis va más allá de lo económico. La pérdida de científicos y técnicos altamente capacitados tiene consecuencias a largo plazo para la innovación, el desarrollo tecnológico y la competitividad del país.

"Perder camadas de científicos por estos problemas es una de las peores consecuencias. La ciencia es fundamental para el futuro del país, y sin ella, el progreso se verá gravemente afectado", destacó Rodríguez. La fuga de cerebros no solo es una pérdida individual, sino una tragedia colectiva para la sociedad argentina.

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