Investigan amenazas por redes tras el ingreso de un alumno armado a una escuela
El conflicto en la Escuela 58 de Mar del Plata ha escalado de manera preocupante. Todo comenzó con un menor de 16 años armado dentro del establecimiento educativo y continuó con una serie de amenazas difundidas por redes sociales, generando un clima de temor que obligó a suspender las clases.
El fiscal Walter Martínez Soto, a cargo de la causa en el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, dialogó en Radio Brisas y brindó detalles sobre el caso.
Según el fiscal, hay dos investigaciones paralelas: una por el ingreso del arma a la escuela y otra por las amenazas posteriores. Las intimidaciones se realizaron a través de Instagram y, según las primeras pericias, no provendrían del adolescente que llevó el arma.
Martínez Soto confirmó que se están realizando pericias sobre el arma y que aún no se determinó su procedencia. Además, destacó la colaboración con la jefatura departamental para reforzar la seguridad en el colegio.
El fiscal no ocultó su preocupación por el contexto. Señaló que el lenguaje utilizado en las amenazas ("mañana mueren todos", "avisaste a la gorra") denota un entorno tumbero que excede el ámbito escolar y refleja la presencia de un "Estado paralelo" que impone sus propias reglas.
Los mensajes amenazantes fueron detectados en grupos privados de Instagram y, aunque los perfiles fueron eliminados rápidamente, la fiscalía confía en que la tecnología permitirá identificar a los responsables. “Todo deja huella”, advirtió Martínez Soto.
"Podremos tardar uno, dos o tres días, pero sabremos quién es, dónde vive y a qué se dedica", aseguró.
A raíz del temor generado por los hechos, la jefatura distrital suspendió las clases. Si bien el adolescente involucrado fue suspendido y se planea su reincorporación, el mayor temor radica en la publicación amenazante que lo menciona indirectamente.
El fiscal afirmó que se articuló con la policía para garantizar seguridad sin interferir con la actividad educativa. A su vez, instó a la comunidad a no naturalizar la violencia y a denunciar cualquier hecho delictivo, incluso directamente ante la fiscalía.