La Escalera Imperial renace: obra clave para preservar el legado urbano de Mar del Plata
Ubicada a pasos del emblemático Torreón del Monje, la Escalera Imperial representa uno de los elementos más distinguibles del patrimonio histórico de Mar del Plata. Hoy, tras décadas de abandono, este monumento arquitectónico vuelve a cobrar vida gracias a una intervención integral llevada adelante por la Municipalidad de General Pueyrredon en colaboración con el sector privado.
Se trata del único fragmento que aún permanece del Paseo General Paz, el primer paseo costero de la ciudad, diseñado por el reconocido paisajista Carlos Thays en 1903. Este circuito, que unía la actual avenida Luro con el Torreón, ofrecía una experiencia visual impactante: jardines de estilo versallesco, esculturas de mármol de Carrara y mobiliario importado desde Europa.
Aunque gran parte del paseo fue desmantelado en 1938, la Escalera Imperial resistió el paso del tiempo. Sin embargo, el abandono, el desgaste estructural y la falta de mantenimiento la sumieron en un deterioro profundo.
Intervención integral para rescatar su valor
Actualmente, la restauración ejecutada por la Dirección de Restauración de Monumentos del EMVIAL y la Secretaría de Obras y Planeamiento Urbano incluye:
- Reconstrucción de escalones, descansos, pasamanos y balaustres
- Restauración de pilares, cupertinas y copones originales
- Tratamiento de juntas históricas y eliminación de graffitis
- Mejoras paisajísticas y plan integral de iluminación
Estas tareas no solo recuperan elementos físicos, sino que revalorizan la historia urbana de Mar del Plata.
Un legado para las nuevas generaciones
“Esta restauración es una de las obras más importantes del patrimonio urbano de nuestra ciudad. Estamos reconstruyendo no solo una estructura, sino también parte de la memoria marplatense”, expresó Costanza Addiechi, directora de Restauración de Monumentos.
El proyecto no solo refuerza el turismo patrimonial, sino que posiciona a Mar del Plata como referente en la conservación de espacios históricos, respetando los valores culturales y estéticos originales.