Sturzenegger anunció la eliminación de restricciones al comercio exterior de hortalizas
El Gobierno argentino dio un nuevo paso en su política de desregulación económica. A través de la Resolución 328/25 del SENASA, se anunciaron importantes cambios que impactan directamente en la producción y exportación de hortalizas, una actividad clave para las economías regionales.
“Se termina la habilitación obligatoria de plantas de empaque. Ahora, alcanza con una declaración jurada”, comunicó el ministro Federico Sturzenegger desde su cuenta oficial en la red social X.
La norma, firmada por el titular del SENASA, Pablo Cortese, elimina una serie de requisitos de calidad, envasado y autorización previa que los productores debían cumplir para exportar, incluso cuando el mercado de destino no los exigía.
Un ejemplo concreto lo dio el propio Sturzenegger, quien relató el caso de un productor mendocino de ajo al que se le impedía exportar por el tamaño de las cabezas, pese a que su cliente coreano lo compraba para hacer puré.
El objetivo del gobierno es simplificar procesos, reducir costos y eliminar controles que no agregan valor, fomentando así una mayor competitividad en el agro argentino. Desde ahora, los trámites serán más ágiles y adaptados a los requerimientos reales del comercio internacional.
El sector hortícola representa una fuente importante de divisas y empleo rural. La eliminación de estas barreras podría traducirse en un aumento de las exportaciones, especialmente de productos como el ajo, la cebolla y otras hortalizas que se envían a mercados de Asia y Europa.
Con esta medida, el gobierno busca no solo mejorar la eficiencia interna sino también responder a las demandas del presidente Javier Milei, que impulsa una agenda de profunda desregulación estatal en todos los sectores de la economía.