Aracre cuestionó la falta de claridad en el nuevo esquema para el sector inmobiliario
El economista Antonio Aracre expresó sus dudas sobre los recientes anuncios del Gobierno en materia fiscal y registral.
A través de su cuenta en X (ex Twitter), Aracre escribió: “Falta claridad entre la norma que dice que los escribanos e inmobiliarias no deben reportar más las operaciones registrables y los umbrales obligatorios que siguen siendo muy bajos para dinamizar la venta de inmuebles. @LuisCaputoAR, ¿podés por favor ayudarnos a entender mejor esto?”
Su comentario pone el foco en una de las principales medidas del nuevo paquete económico anunciado por el Gobierno Nacional, y refleja la incertidumbre de parte del sector inmobiliario sobre cómo se aplicarán las modificaciones y cuál será su impacto.
En la conferencia de prensa encabezada por Manuel Adorni, junto con Luis Caputo, el presidente del Banco Central Santiago Bausili y el titular de la Agencia Federal ARCA, Juan Paso, el Gobierno presentó un plan económico con el objetivo de reducir la informalidad, desactivar el aparato de control fiscal y promover lo que definieron como “una nueva era de libertad económica”.
“Es una locura tratar a los ciudadanos como presuntos delincuentes. Hoy esto se termina”, afirmó Adorni, al anunciar lo que el oficialismo denomina un plan de reparación histórica de los ahorros de los argentinos.
Las claves del plan
El programa tendrá dos etapas: una primera fase, implementada vía Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), y una segunda, que requerirá tratamiento legislativo.
Entre los principales cambios anunciados:
- Los escribanos dejarán de reportar operaciones inmobiliarias.
- Las inmobiliarias ya no deberán presentar reportes mensuales sobre operaciones registrables.
- Se elimina el régimen informativo de compraventa de autos usados.
- Ya no se requerirá información sobre gastos de expensas ni consumos de servicios públicos (agua, luz, gas).
- Se elevarán los umbrales de control para comercios y empresas.
- Desde el 1° de junio, se podrá optar por un régimen fiscal simplificado, basado en facturación y deducción de gastos, sin seguimiento del consumo personal.