Anunciaron la reestructuración del Banco Nacional de Datos Genéticos
El Gobierno nacional avanzó con la transformación del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), que dejará de funcionar como organismo descentralizado para convertirse en un ente desconcentrado. La medida fue oficializada este jueves a través del Decreto 351/2025, publicado en el Boletín Oficial.
Según lo establecido por el Ejecutivo, el cambio apunta a “optimizar el uso de los recursos públicos y mejorar la eficiencia administrativa”, en línea con el plan de reducción del gasto impulsado por la actual gestión.
El BNDG, creado originalmente para colaborar en la restitución de identidad de hijos de desaparecidos durante la última dictadura, mantendrá sus funciones y competencias, pero con una nueva estructura organizativa.
A partir de ahora, el organismo dependerá de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, que integra la órbita de la Jefatura de Gabinete de Ministros. La modificación también implica una reorganización interna que prevé la fusión de áreas de apoyo y un rediseño en los cargos de conducción.
El BNDG será dirigido por un Director General Técnico, con formación en Bioquímica o Biología Molecular y trayectoria en Genética Forense, acompañado por dos subdirectores, uno técnico y otro administrativo, con perfiles similares. Estos cargos podrán cubrirse mediante concursos públicos, tendrán una duración de cuatro años y serán reelegibles.
En tanto, el decreto aclara que el personal actual conservará sus puestos, su situación de revista y las unidades organizativas seguirán en pie hasta que se apruebe la nueva estructura.
En paralelo, el Ejecutivo también introdujo cambios en el sistema de acreditaciones para periodistas que cubren actividades en la Casa Rosada. A través de la resolución 1319/2025, firmada por el vocero presidencial Manuel Adorni, se puso en marcha un nuevo régimen más estricto.
La medida establece la obligatoriedad de presentar una declaración jurada para solicitar la acreditación y anticipa la aplicación de una “matriz de evaluación objetiva”, cuyos criterios aún no fueron divulgados públicamente. La nueva normativa ya se encuentra en vigencia.