Después de una errática performance durante las prácticas y la fase clasificatoria, el pilarense Franco Colapinto se redimió este domingo y finalizó 13° en el Gran Premio de Mónaco. Logró adelantar cinco puestos, tras largar desde la decimoctava posición.
El puesto más alto del podio fue para ell británico Lando Norris (McLaren), mientras que el segundo puesto fue para Charles Leclerc (Ferrari), y en tercer lugar finalizó el australiano Oscar Piastri (McLaren), en la habitual hegemonía de los McLaren.
El domingo fue una especie de redención para Colapinto, que venía teniendo un fin de semana para olvidar: quedó último en casi todas las sesiones y no había podido lograr acomodarse a su monoplaza en Mónaco, que es sin duda uno de los circuitos más complicados. Redondeó una muy buena actuación en la carrera para subir cinco posiciones con respecto a su posición de largada.
Pese a haber clasificado en el fondo de la parrilla, logró adelantarse varias posiciones en un circuito con muy pocos resquicios donde activar el DRS está permitido. “Fue un domingo mejor, carrera dura pero positiva”, reconoció Colapinto poco después del GP de Mónaco.
“Fue complicada, cuando largás atrás, tenés que ir avanzando con las vueltas y tratamos de ir para adelante, pero largué con la goma incorrecta. Tuve que ir muy rápido a la estrategia de early early y nos sacamos esa goma dura muy rápido”, expresó el piloto de Alpine.
Lejos de ese perfil irreverente y desfachatado que suele exhibir en sus apariciones públicas, el joven piloto emprendió el camino de la autocrítica y, sin chicanas, asumió el duro momento del equipo. "Hay que tratar de entender un poco cómo mejorar porque sino creo que nos vamos a quedar un poco lejos”, remarcó. Sin embargo, se mostró esperanzado: “Creo que en Barcelona vamos a estar más firmes”.
El próximo desafío para el argentino será el fin de semana siguiente en Barcelona, donde espera consolidar todo lo aprendido en Mónaco y dar un paso más firme en su camino dentro de la Fórmula 1.