Amor verdadero: Rita y Martín, la primera pareja con síndrome de Down que se casa en Argentina
Rita y Martín, ambos de 41 años, se convirtieron en la primera pareja con síndrome de Down que se casa en Argentina y Sudamérica. La ceremonia no solo fue un acto de amor, sino también un gesto de lucha por la igualdad y la autonomía de las personas con discapacidad.
La historia fue compartida en diálogo con Luz Dubedout en Radio Brisas, donde también participó Rafael, hermano de Rita, quien detalló el proceso y la importancia de este acontecimiento.
“En Argentina y Sudamérica es la primera unión que se da. En Estados Unidos hubo un caso de chicos de Santiago del Estero que viajaron a casarse allá. Acá no hubo que cambiar leyes, pero sí se exigieron evaluaciones psicológicas y sociales de la familia y de ellos hace cinco años. Esas cosas nos molestaron, por eso decidimos esperar un poco más y hacerlo ahora”, explicó Rafael.
A pesar de los requisitos, el amor pudo más.
“Ellos siempre jugaron a que estaban enamorados. Mi papá les decía que primero se tenían que casar. Cuando finalmente lo hicieron, Rita levantó la libreta al cielo en honor a nuestro padre, que ya no está”, relató emocionado.
Una historia de amor que nació en la infancia
Martín y Rita se conocieron cuando eran chicos, en el Portal del Sol, una centro de educación especial que los acompañó en su crecimiento. “Cuando me enteré que abrió la puerta, sentí una emoción enorme. Apareció como si fuera una estrella. Tenía 8 años y desde ahí nos enamoramos”, contó Martín, quien se define como “de Alvarado, de River y DJ”.
Hoy trabaja en el Poder Judicial y, en sus tiempos libres, se dedica a musicalizar eventos. “Hago cumpleaños, casamientos, inauguraciones y matinés. Con mi esposa vamos siempre al centro a matear".
"Siempre fue mi novia, y verla brillar es lo más lindo. Ella es una luz”, dijo con ternura. “Lo que más me gusta de mi mujer es su cara, su fe, su amor, su dolor, su angustia, su ira y su amor propio… hasta el fin del mundo”.
Rita, visiblemente emocionada durante la entrevista, recordó entre risas: “Nos tiramos del pelo y yo le robé un pico. Tenía 8 años. Jugábamos en las hamacas, y una vez le corté la hamaca para que se caiga arriba mío”.
Campeona del corazón
Además de ser una mujer profundamente enamorada, Rita también es una atleta con una historia de superación. Según contó su hermano Rafael, a los cinco años fue operada del corazón, y los médicos recomendaron que hiciera deporte. Así comenzó su camino en el patinaje artístico.
“Empezó en el Club Mar del Plata, primero con chicos especiales y luego compitió con chicos convencionales. Ganó más de 100 trofeos, 40 medallas de oro, 40 de plata y varias de bronce. Fue medallista sudamericana y es Dama de Honor del Glaciar Perito Moreno”, detalló orgulloso Rafael.
Rita dejó el patín artístico hace años, pero asegura que sigue siendo una parte esencial de su vida: “Me gusta patinar porque aprendo a volar. Ahora ya no patino, pero me gusta cuando patino”, dijo con una sonrisa.
Un casamiento con significado
La boda de Rita y Martín es un acontecimiento importante no solo en términos legales, sino también sociales. “Lo más importante, aunque no esté su papá, es que yo la voy a contener hasta el fin del mundo”, afirmó Martín, y cerró con una frase que resume el espíritu de esta historia: “Yo me siento como si estuviera en casa cuando estoy con ella”.