Tenencia de armas: agilizan el trámite y aumentan las compras en todo el país
La venta legal de armas de fuego en Argentina atraviesa un notable crecimiento impulsado por modificaciones recientes en la normativa vigente, que simplificaron los trámites y habilitaron la gestión digital a través de la app Mi Argentina. Así lo explicó Maximiliano Orsini, abogado especialista en Derecho Penal y Ley de Armas, y apoderado de la firma Universal Arms, en diálogo con Nicolás Galante en el programa Brisas Segunda Edición.
"Hoy en día, una persona que tenga la credencial de legítimo usuario puede adquirir un arma y, en un plazo de entre 40 minutos y 1 hora, se le autoriza la tenencia a través de la app. Le aparece directamente en el sistema y ya puede retirarla en la armería", detalló Orsini, y destacó que el trámite anteriormente podía demorar hasta un mes y medio.
Según el especialista, la agilización del procedimiento repercutió directamente en el aumento de ventas: "Ya no es tan tedioso el trámite. Esto facilita las cosas al ciudadano que quiere comprar un arma".
Orsini subrayó que, además del factor burocrático, hay un trasfondo social que impulsa esta tendencia: "Ante la ausencia del Estado en brindar seguridad, los ciudadanos deciden armarse y defenderse ellos mismos", señaló. Y agregó: "Con el aumento de delitos contra la propiedad, también ha aumentado la venta de armas".
En cuanto a los precios, explicó que una pistola calibre 9 mm de origen nacional puede costar alrededor de 750 mil pesos, mientras que modelos de alta gama, como los de origen austriaco, alcanzan los 1500 dólares.
Asimismo, el abogado también advirtió sobre los límites legales del uso de armas: "El arma se entrega con la condición de que permanezca en el domicilio del usuario. No puede circular en la vía pública, salvo para asistir a un polígono de tiro, y debe transportarse descargada y en condiciones de no uso inmediato". Además, remarcó que "tener un arma es una gran responsabilidad, no es tan simple como comprarla y ya".
Por último, otro cambio significativo en la normativa fue la modificación de la edad mínima para adquirir un arma legalmente: pasó de 21 a 18 años. Según Orsini, esta modificación también se reflejó en el perfil de los compradores: "Ahora más mujeres están adquiriendo armas. Antes preguntaban por gas pimienta, hoy directamente compran una pistola".