Morir en la calle: "Ninguna persona merece ser descartada"
La Mesa de Diálogo por la Dignidad de las Periferias y el Secretariado de Pastoral Social de la Diócesis de Mar del Plata expresaron su profundo dolor e indignación por la muerte de un hombre en situación de calle, ocurrida ayer por la mañana en el marco de una ola de frío extremo que azotó la ciudad.
"Vivir en la calle no es una elección, es el resultado de múltiples exclusiones", afirmaron en un comunicado difundido tras el trágico suceso.
Falta de políticas integrales ante el frío
La muerte de esta persona sin techo volvió a poner en el centro del debate la ausencia de políticas públicas integrales que protejan a los más vulnerables, especialmente durante emergencias climáticas.
La indiferencia estructural, la falta de asistencia inmediata y la violencia institucional son señaladas como las principales causas de esta tragedia evitable.
Desde la organización, reclamaron la implementación urgente de:
- Dispositivos dignos y permanentes para personas en situación de calle.
- Atención inmediata y coordinada ante olas de frío.
- Salud mental comunitaria sin criminalización ni estigmatización.
- Presencia estatal activa en los barrios periféricos.
“Cuidar no es caridad: es justicia”
Los representantes de la mesa recordaron que “ninguna persona merece ser descartada” y que el Estado tiene una responsabilidad indelegable en garantizar derechos básicos como la vivienda, el abrigo y el acompañamiento sanitario y psicosocial.
“La vida de quienes habitan la calle no puede seguir dependiendo del azar, de la buena voluntad de voluntarios o de refugios improvisados. Es hora de un sistema de atención serio, continuo y respetuoso de la dignidad humana”, concluyeron.