2025-07-10

Alertan por los efectos de la disolución de la ANSV y advierten sobre el futuro del control en rutas

Pablo Azorín, licenciado en Accidentología y Prevención Vial, analizó en Radio Brisas las consecuencias de los cambios en la estructura del Estado.

La reciente decisión del Gobierno nacional de disolver la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) generó preocupación entre especialistas en transporte y seguridad. Pablo Azorín, licenciado en Accidentología y Prevención Vial, dialogó con Nicolás Galante en Radio Brisas y brindó una mirada crítica sobre el impacto de esta medida.

La Agencia y Vialidad Nacional eran organismos autárquicos, con presupuesto propio y capacidad para contratar profesionales. Al pasar sus funciones a otros entes, como Gendarmería o el Ministerio de Economía, se corre el riesgo de perder eficiencia en áreas claves”, advirtió Azorín.

Según explicó, algunas tareas pasarán a la órbita de la Gendarmería, como los controles de tránsito, mientras que el mantenimiento de rutas quedará bajo responsabilidad del Ministerio de Economía. Además, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), que ejercía auditorías sobre el transporte de pasajeros y cargas, será reemplazada por un nuevo ente que también fiscalizará el sistema ferroviario.

Esto podría ser el paso previo a la concesión privada de rutas nacionales. No necesariamente es malo, pero hay que preguntarse qué va a pasar con las rutas que no resulten rentables para una empresa”, sostuvo el especialista.

Y agregó: “Hay trazas, como la Ruta 3, que están en estado de abandono hace mucho tiempo y necesitan transformarse en autovías o autopistas”.

Azorín mencionó además el caso de la Ruta 22 en Neuquén, una vía clave para el transporte vinculado al gas, que continúa con una sola mano en cada sentido y presenta altos niveles de siniestralidad.

Los accidentes no se resuelven cambiando el nombre de los organismos, sino asegurando que se sigan cumpliendo las funciones básicas de fiscalización y mantenimiento”, remarcó.

También destacó la necesidad de mantener los equipos técnicos capacitados que, por ejemplo, se encargan del mantenimiento de puentes o de prevenir la formación de hielo en calzadas durante el invierno. “Hay profesionales muy formados dentro de estos organismos. No se trata solo de reducir estructuras, sino de garantizar que quien se encargue del control tenga la preparación necesaria”, subrayó.

En relación con el parque automotor, Azorín alertó sobre el deterioro de las rutas por el exceso de peso de muchos camiones que no son controlados adecuadamente. “El sobrepeso no solo rompe las rutas, sino que genera riesgos para todos los usuarios”, indicó.

Finalmente, el especialista valoró algunas acciones positivas de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, como la unificación de la licencia de conducir a nivel nacional y el trabajo sobre la siniestralidad de motociclistas.

Más allá del nombre que tenga el organismo, lo importante es que se mantenga el control. Un conductor que se sabe fiscalizado es más respetuoso de la ley, y eso salva vidas”, concluyó

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