La UBA declara la emergencia presupuestaria y exige una urgente actualización de fondos
En una decisión unánime, el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA) declaró la emergencia presupuestaria de la institución. Además, reclamó al Gobierno Nacional la urgente actualización de los fondos destinados tanto a los gastos de funcionamiento general como a las partidas vinculadas a la función salud, claves para sostener los hospitales-escuela que dependen de la universidad.
En la resolución, el máximo órgano de gobierno universitario advirtió que la falta de actualización presupuestaria impacta de manera directa en las actividades de docencia, investigación, extensión y asistencia médica. "La educación pública universitaria constituye un orgullo de la sociedad argentina basado en una enseñanza con la máxima calidad académica, desarrollo de la investigación y compromiso con el entorno social, requiriendo un financiamiento adecuado para el desarrollo de sus actividades", señala el documento.
La UBA, reconocida internacionalmente como una de las universidades más prestigiosas de Iberoamérica, remarcó que las condiciones actuales impiden planificar y ejecutar con normalidad sus tareas esenciales. "Para garantizar las funciones de docencia, salud, investigación y extensión resulta necesario contar con asignaciones presupuestarias que permitan la planificación y desarrollo de todas sus actividades", sostiene la resolución.
Desde la última actualización presupuestaria realizada hace más de un año, la inflación acumulada supera el 70%. Sin embargo, los hospitales universitarios —entre ellos el Hospital de Clínicas "José de San Martín", el Instituto Lanari, el Instituto Roffo, el Instituto Vaccarezza y el Instituto Taquini— no han recibido ningún incremento en sus partidas, lo que pone en riesgo la atención médica de miles de personas que acuden cada año a estas instituciones.
La declaración también advierte sobre el deterioro de las condiciones laborales: "Los salarios del personal asistencial han tenido en el último año y medio una pérdida del poder adquisitivo de casi la mitad de su valor. En las condiciones actuales se encuentra seriamente afectada la posibilidad de mantener toda actividad tendiente a garantizar la función asistencial".
Desde la UBA remarcaron que, además de su función educativa, la universidad cumple un rol social insustituible a través de sus hospitales y centros de salud, por lo que pidieron respuestas inmediatas por parte del Estado para evitar el colapso de sus estructuras.