Vacaciones de invierno “tranquilas” y preocupación en la gastronomía de Mar del Plata
Las vacaciones de invierno en Mar del Plata no cumplieron con las expectativas del sector gastronómico, que esperaba al menos un repunte moderado en la actividad tras varios meses de baja. Así lo expresó el empresario Hernán Szkrohal, integrante de la Asociación Hotelera Gastronómica de la ciudad, en diálogo con Radio Brisas.
“Fue un receso tranquilo, con turismo acotado”, definió Szkrohal, quien explicó que la caída del poder adquisitivo y la competencia del exterior fueron factores clave en la baja afluencia de visitantes.
Durante la primera semana del receso, la ocupación hotelera fue inferior al 35%, y solo mejoró levemente el fin de semana central, con reservas del 50%. Sin embargo, la segunda semana volvió a caer a niveles preocupantes.
Además, el empresario remarcó una reducción del 30% en el ticket promedio, tanto por parte del turismo como del consumo interno. “Esto agrava la crisis, porque Mar del Plata tiene una oferta gastronómica enorme en cantidad y calidad, y muchos locales están en serios problemas financieros”, agregó.
El panorama, señaló el empresario, es parte de un 2024 que ya venía golpeando con fuerza a la gastronomía local. “Desde abril a junio hubo una caída muy marcada, y julio todavía no se cierra, pero no parece revertir la tendencia”, explicó.
Además, advirtió que no hay señales de recuperación para los próximos meses. “Agosto y septiembre son tradicionalmente meses flojos, y este año se suman a un contexto recesivo. Después del 15 de agosto no hay feriados largos hasta noviembre, lo que complica aún más la proyección”, indicó.
Crece el mercado informal
Uno de los puntos más preocupantes que señaló Szkrohal fue el crecimiento del mercado informal gastronómico. Según estimó, un 40% de la actividad ya opera fuera del sistema, en restaurantes a puertas cerradas o domicilios particulares.
“La presión fiscal es tan grande que muchos emprendedores vuelven a la informalidad. Hoy 60% está en blanco y el 40% restante busca alternativas semiclandestinas”, lamentó.
La carga impositiva que enfrentan los locales incluye IVA, cargas sociales, ingresos brutos y tasas municipales, lo que, sumado a la baja facturación, termina empujando a muchos al borde del cierre.
Rentabilidad cero y endeudamiento
Asimismo, reconoció que él mismo intenta mantener el funcionamiento de sus locales con márgenes de rentabilidad “mínimos o nulos”, tratando de evitar despidos. Sin embargo, muchos ya han reducido turnos o directamente cerrado entre semana, especialmente por la noche.
En ese marco, los gastronómicos se ven obligados a tomar préstamos personales a tasas altísimas para afrontar gastos corrientes, ante la falta de líneas de crédito productivo reales.
“El modelo actual te obliga a una gestión muy profesional y creativa, pero sin ventas no hay salida. Necesitamos una recuperación urgente del consumo o vamos a seguir perdiendo puestos de trabajo”, cerró el empresario.