Mar del Plata avanza con la concesión del Parque Municipal de Deportes
Durante una entrevista en Radio Brisas, Sebastián D'Andrea, presidente del Ente Municipal de Deportes y Recreación (EMDER), explicó en detalle el nuevo proceso de concesión del Parque Municipal de Deportes de Mar del Plata, que incluye el Estadio José María Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y los espacios comunes del predio.
El Concejo Deliberante autorizó recientemente al intendente a avanzar con la adjudicación directa a una única empresa oferente para la puesta en valor del parque. El contrato contempla una inversión de 30 millones de dólares, que deberán ejecutarse en un plazo de 36 meses, a contar desde el inicio de las obras.
Entre los trabajos previstos se encuentra la modernización integral del estadio y el polideportivo, así como la instalación de cerramientos perimetrales que mejoren la seguridad del predio sin restringir el acceso a deportistas y vecinos. “Buscamos un entorno cuidado, iluminado y seguro, sin limitar la circulación”, afirmó D’Andrea.
Seguridad, acceso y mantenimiento
Una de las preocupaciones planteadas durante la entrevista giró en torno al acceso libre al parque, especialmente por parte de quienes lo utilizan para entrenar o circular entre barrios. El titular del EMDER fue enfático: “La autoridad de aplicación seguirá siendo el ente de deportes. Cada modificación deberá contar con nuestra aprobación”. Además, se proyecta un plan de mantenimiento continuo desde el primer día, garantizando la calidad del servicio en todos los espacios.
También se confirmó que se coordinarán horarios de apertura y cierre según la actividad en cada sector, para evitar que el parque quede desprotegido por la noche.
Infraestructura deteriorada y costos inasumibles
En esta oportunidad, D’Andrea explicó que el municipio no puede afrontar en soledad una inversión de semejante magnitud. “El techo del polideportivo, por ejemplo, necesita una renovación completa, con un costo estimado de más de 1.000 millones de pesos”, indicó. Además, el Estadio Minella requiere una puesta en valor urgente, con necesidades técnicas que lo dejen a la altura de eventos deportivos y artísticos de primer nivel.
“No podemos postergar obras en salud o calles para financiar algo que no es una función esencial del Estado”, remarcó.
Continuidad laboral y fortalecimiento institucional
En cuanto al futuro de los trabajadores del EMDER, el funcionario aseguró que se mantendrán sus puestos y se reubicarán en otras áreas con necesidades operativas, como el Parque Camet o los polideportivos barriales. La idea es fortalecer el rol del ente como promotor del deporte comunitario, priorizando el uso eficiente de sus recursos.
Espacios comunes y compromiso de ejecución
Además del estadio y el polideportivo, se contempla la mejora de espacios deportivos secundarios, como el patinódromo o el natatorio municipal, además de una mayor iluminación en zonas clave como la Diagonal Firpo, donde la inseguridad y el vandalismo han sido frecuentes.
La inversión privada incluirá también la adecuación de accesos, con mantenimiento de los ingresos naturales, como los de Avenida de los Jubilados y Canosa, ya consolidados por su funcionalidad y seguridad.
Una concesión con beneficios a largo plazo
Para D’Andrea, el eje de la decisión no está en una privatización tradicional, sino en una alianza público-privada que permita optimizar la infraestructura y servicios deportivos de la ciudad, sin resignar control estatal ni afectar el acceso ciudadano. Además, se comprometió públicamente a controlar los plazos de ejecución y garantizar la transparencia del proceso.