El titular de la Sociedad Rural de Mar del Plata celebró la reducción de retenciones
El presidente de la Sociedad Rural de Mar del Plata, Juan Carlos Petersen, se refirió este lunes a la baja de retenciones y a la presión impositiva que enfrenta el sector agropecuario, en diálogo con Nicolás Galante por Radio Brisas. "Siempre fue parte del discurso de campaña: que las retenciones son inconstitucionales, absolutamente injustas y con un impacto negativo e irrisorio en la producción", aseguró.
Petersen valoró la medida como un primer paso hacia un proyecto más amplio del Gobierno nacional.
“Algunos lo llamarán ‘un huesito’, pero es el inicio, y te puedo asegurar que sirve. Hoy, como productor, lo veo como un incentivo real”, afirmó.
Detalló que, en el caso de la carne, la reducción fue del 26%. “Siempre pedimos que fuera cero, porque eso nos permitiría entrar plenamente en la demanda internacional, que no tiene techo. Argentina podría venderle carne al mundo entero, pero no lo hace porque no tiene cantidad para abastecer”, explicó.
Respecto a los cereales, destacó que se aplicó una baja general del 20% y que se mantuvo la reducción para el trigo y la cebada.
“Lo importante es que esta vez no hay fecha de vencimiento, hay una promesa de que llegó para quedarse. Es un reconocimiento de que las retenciones siguen siendo inconstitucionales y un golpe a la producción”, sostuvo.
Petersen también subrayó el impacto positivo de la rebaja para el girasol, que pasó al 20%. “Ese 5% menos cambia la ecuación en muchas zonas donde es el único cultivo viable, como el oeste bonaerense o La Pampa. Esas áreas pueden volver a ser agrícolas, lo que dinamiza economías regionales, rutas, ferrocarriles y pueblos del interior que estaban casi abandonados”.
Por último, fue claro sobre la presión fiscal que aún persiste: “La presión tributaria es asfixiante. La retención de soja, por ejemplo, sumada a todos los impuestos, hace que uno se pregunte qué está haciendo en este país. Esto fue un mimo. Nos gusta producir, pero tienen que dejarnos hacerlo sin ponernos la rodilla en la cabeza”.