2025-07-29

Se cumplen 25 años de la muerte de René Favaloro, el médico que salvó millones de vidas

El pionero de la cirugía de bypass salvó millones de vidas, pero terminó la suya en soledad y desilusión. Hoy, su obra médica y humana sigue inspirando a nuevas generaciones.

Este 29 de julio se cumplen 25 años de la muerte del doctor René Gerónimo Favaloro, símbolo de la ética, el compromiso y la excelencia médica. Reconocido mundialmente como el pionero de la cirugía de bypass aorto-coronario, su legado perdura en millones de vidas salvadas y en la formación de generaciones de profesionales de la salud.

Favaloro nació el 12 de julio de 1923 en el humilde barrio El Mondongo de La Plata, provincia de Buenos Aires. Se graduó como médico en 1949 en la Universidad Nacional de La Plata y, tras una residencia en el Hospital Policlínico, se radicó en Jacinto Aráuz, un pequeño pueblo de La Pampa. Allí impulsó un modelo de atención integral, humanista y de cercanía con la comunidad que marcaría toda su carrera.

En 1962 viajó a Estados Unidos, donde se especializó en cirugía torácica y cardiovascular en la Cleveland Clinic. Fue allí donde, en 1967, realizó con éxito la primera cirugía de bypass aorto-coronario, una técnica que revolucionó la medicina y sigue siendo, hasta hoy, uno de los procedimientos más practicados en el mundo para tratar enfermedades cardíacas.

"Quisiera ser recordado como docente más que como cirujano", decía. Y así fue. A su regreso a la Argentina en 1975, fundó la Fundación Favaloro, destinada a la formación de profesionales, la investigación científica y la atención médica de alta complejidad. Más de 450 médicos latinoamericanos se formaron bajo su guía en esa institución que soñó como un modelo de salud equitativo y de excelencia.

Favaloro recibió numerosos reconocimientos internacionales: desde el Premio John Scott de Filadelfia hasta el Príncipe Mahidol en Tailandia. También fue nombrado Maestro de la Medicina Argentina y tuvo una cátedra con su nombre en la Universidad de Tel Aviv. Pero su mayor distinción fue siempre el reconocimiento de sus colegas, pacientes y estudiantes.

El 29 de julio del año 2000, agobiado por las deudas de su fundación y desilusionado por la indiferencia estatal y la falta de apoyo del sistema sanitario, Favaloro se quitó la vida de un disparo al corazón. Su partida conmocionó al país y generó un profundo debate sobre el estado de la salud pública en Argentina. Ese día fue declarado duelo nacional.

Sus cenizas fueron esparcidas en Jacinto Aráuz, el pueblo donde comenzó su camino como médico rural. Allí funciona desde 2003 el Museo Histórico del Médico Rural “Dr. René G. Favaloro”, en la vieja estación ferroviaria, donde se mantiene viva la memoria de quien dedicó su vida entera a salvar las de los demás.

A 25 años de su muerte, el nombre de Favaloro sigue siendo sinónimo de ética, ciencia y compromiso social. En tiempos donde la medicina enfrenta nuevos desafíos, su ejemplo sigue iluminando el camino. Porque como él mismo dijo alguna vez: "La medicina sin humanismo médico no es verdadera medicina". 

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