2025-07-31

Pese a la recuperación, sigue en crisis el empleo formal argentino

Desde el Centro de Economía Política Argentina desglosaron la situación actual del empleo en el país, y remarcaron que las mejoras en los índices laborales aún no compensan los puestos de trabajo perdidos desde el inicio de 2024.

La recuperación que experimenta el país en diversos sectores productivos aún no compensa la pérdida de empleo registrada desde inicios de 2024. Según explicaron en Radio Brisas desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), se registra un aumento de la informalidad y un crecimiento dispar entre los distintos rubros.

Juan Manuel Gispert, licenciado en ciencias políticas, especializado en economía política y miembro de esa institución, precisó que trabajan con el SIPA, el Sistema Integrado Previsional Argentino, "que es el dato más confiable que hay en la base de datos oficial para analizar la evolución del empleo privado registrado, porque no se involucra al sector público ni a los informales, que salen en el INDEC en otro informe que hacemos".

En el programa "Brisas Segunda Edición", aseguró que ese "es un informe de publicación mensual y a veces uno se pierde en lo que pasa mensualmente. En abril se ve un dato positivo, porque se crearon 12.000 puestos de trabajo, pero no compensa ni cerca la cantidad de empleo privado perdido desde la asunción de (el presidente) Javier Milei".

"Desde la asunción, y contemplando estos 12.000 nuevos, el balance es negativo en 106.000 puestos de trabajo privados. Es un número muy importante. Si lo ponemos en el total del país, que son casi 6 millones, todavía no es un número gigante, pero sí muy preocupante", recalcó.

Asimismo, especificó que "cuando uno mira la evolución a largo plazo, que puede verse en nuestra página web, uno de los gráficos muestra la tendencia a largo plazo del empleo. Pero en realidad, necesitamos muchos meses de recuperación, porque estamos en los mismos niveles de empleo que hace diez años".

"Cuando se empieza a hacer zoom en el dato, se entra en un aspecto más cualitativo, sobre cuáles sectores son los que están perdiendo empleo y cuáles lo están generando. Estos 12.000 son el saldo neto, porque en el mismo mes se destruyen y se crean empleos", añadió.

Pese a esto, Gispert puntualizó que, al momento de analizar por sector, "nos encontramos con algo que veníamos advirtiendo en otros informes: que uno de los sectores que más explican la caída del trabajo es la industria. Es un problema estructural, porque no solamente estamos hablando de la pérdida de empleo, sino una muy focalizada en ciertos sectores".

"Todo el programa económico del Gobierno Nacional está atentando directamente contra la industria argentina. En este informe se ratifica esto que venimos observando en los otros análisis, que es el impacto que tiene en la industria, que tiende a tener sueldos promedio por encima de la media. No solamente hay una pérdida de empleo en un sector en particular, sino que son sectores que tiran el ingreso promedio del consumo para abajo".

Asimismo, expresó que "otro dato que ayudó a empujar el empleo es que notamos que la construcción, de alguna manera, fue el sector que más perdió el año pasado y este año recuperó un nivel de actividad".

"Entonces, el análisis desestacionalizado que hacemos empieza a dar positivo. Pero en realidad, ese sector, en cantidad de empleos totales, sigue estando por debajo de lo que estaba antes de la asunción de Milei. Creó empleo en el último tiempo, pero no recuperó ni de cerca lo que perdió en todo ese período de Gobierno", agregó.

El análisis en los distintos sectores

Según el especialista, "hay dos sectores muy importantes para analizar, que son el comercio y el agro. Este último también explica fuertemente el crecimiento del empleo y viene con buenos volúmenes de cosecha, comparado con 2023, un año de sequía brutal".

"Registramos una recuperación de empleo en ciertos sectores, no porque estén creciendo, sino porque están recuperándose de cómo venían. Una cosa es crecimiento y la otra es recuperación", sumó.

En ese marco, Gispert resaltó que "el comercio perdió mucho empleo el año pasado y ahora se está recuperando en algo, aunque sigue por debajo de los niveles preasunción de Milei, aun los sectores que muestran crecimiento y dinamismo económico".

Por otro lado, rescató que "es cierto que hubo una reactivación de alquileres después de la estabilización de la inflación. En un momento relevamos una subida de precios por debajo de la inflación general, y está el fenómeno de la compra venta de casas, producto de los créditos UVA. También tiene que ver la construcción".

"Hay empresas constructoras grandes que tienen parte del personal inscripto en ese rubro y en servicios inmobiliarios. Tienen personal administrativo y comercial para la venta y también personal de la construcción", añadió, en la búsqueda de explicar ese fenómeno.

También precisó que "cuando el rubro de servicios inmobiliarios crece, es un sector que acompaña, pero son sectores que, frente a la catástrofe que fue 2024, muestran recuperación, porque tocaron un piso y empezaron a acomodarse un poco. El Gobierno Nacional reactivó en parte la obra pública, en acuerdo con los gobernadores, y eso mejora en algunos niveles al sector de la construcción".

El monotributo, las provincias y el avance de la precarización laboral

Durante la entrevista, Gispert explicó que a su equipo de investigación pone énfasis en relevar si existe una correlación entre la evolución del empleo privado registrado, ya sea positiva y negativa, con el monotributo: "Sabemos que hay una gran cantidad de monotributistas, muy difícil estimar cuántos, que no son realmente monotributistas, sino empleados en un régimen de informalidad o gris", remarcó.

"A veces no se pierde tanto empleo, pero hay precarización. Empresas que desvinculan a sus trabajadores de la relación de dependencia y los toman como monotributistas para bajar su costo laboral", agregó.

Asimismo, aseguró que se observa "una tendencia al crecimiento del monotributo, que en realidad ratifica el empobrecimiento empresario a la hora de contratar personal y también explica, en cierta medida, que a veces, con los números de desempleo, uno se imaginaría que generarían un impacto social más fuerte".

"No es que el que perdió el trabajo se quedó sin él, sino que pasó a una situación de mayor precarización laboral. Sigue trabajando y con ingresos, pero en un régimen más precario", indicó.

No obstante, manifestó que "salvo el caso de Mendoza, que es una de las pocas provincias que mostró crecimiento durante toda la gestión de Milei respecto a años anteriores, en el resto se ve una Argentina más desigual y con mayor nivel de heterogeneidad. Después del ajuste del año pasado hubo una recuperación, un crecimiento económico cercano al 4,5 o 5%".

"Pero cuando se analiza quiénes crecieron y quiénes quedaron abajo después de la crisis, nos encontramos con esa heterogeneidad. El crecimiento de algunas provincias se explica por sectores como la minería, que incluye la explotación petrolera", finalizó.

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