Informe
Pobreza en Mar del Plata: mejoras numéricas, pero dramas estructurales
El Dr. Agustín Salvia, director de investigación del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA), dialogó en el móvil de Radio Brisas. En el marco de la presentación del informe de la Red Mar del Plata entre Todos, brindó una radiografía que permite entender la evolución de las estadísticas, así como establecer diferencias entre los números y la realidad de todos los días.
Respecto a ese estudio, el referente aseguró que "hay algo que ya sabíamos, pero que se confirma. Analizando en la última década los niveles de pobreza por ingreso e incluso los de pobreza multidimensional, en cuanto a se accede a recursos y funcionamiento que hacen a derechos sociales básicos como educación, salud y alimentación y trabajo, los niveles en Mar del Plata son menores a lo que ocurre a nivel nacional".
"De la pospandemia para acá viene reduciéndose más rápidamente la pobreza en Mar del Plata que en el resto del país", destacó en el programa "Brisas Segunda Edición.
Sin embargo, según su testimonio, a fines de 2023 ese factor "tendió a incrementarse tanto a nivel nacional como en la ciudad, aunque aumentó menos en Mar del Plata que a nivel nacional. La recuperación que se observa en 2024 también fue positiva para Mar del Plata".
"Cuando se analizan esos datos, que son buenos en términos generales, se descubre que hay dos fenómenos que son para llamar la atención: uno es que no cambia sustantivamente el núcleo duro de la pobreza estructural en Mar del Plata y seguimos teniendo entre un 10 y un 11% de la población en situación de fuerte postergación, con más de 20.000 hogares de NBI (Hogares con Necesidades Básicas Insatisfechas) severo, con problemas de acceso a agua corriente, cloacas, educación y salud", detalló.
También puntualizó que "tenemos otro 10% quizás con menos problemas, pero que vienen empobreciéndose en materia de ingreso y eso hace que no termine impactando en mejorar su calidad de vida".
"Ese mejoramiento no solo depende de cuánta política pública e inversión pública nacional, provincial o municipal se pueda hacer en aspectos clave, sino que lo importante es que las personas mejoren y amplíen su vivienda y que los jóvenes terminen el secundario, que inviertan en capital humano. Eso depende mucho de cómo le va económicamente al hogar", indicó.
Las carencias de la clase media baja
Salvia se explayó también sobre otro de los sectores sociales perjudicados por la crisis. En ese marco, aseguró que "hay un componente de clase media baja en Mar del Plata que está sufriendo mucho esta transición y que ha sufrido en los últimos diez años. Ha habido un descenso de una movilidad social descendente, asociada a esas clases medias que claramente estaban más integradas hace 20 años y que ahora están mucho más débilmente integradas".
"Muchas de ellas han caído en la pobreza por ingresos y eso empieza a afectar también la capacidad de mejorar sus condiciones de vida, hábitat físico, material y cultural", añadió.
Asimismo, puntualizó que "hay otro fenómeno que llama la atención y es que cuando analizamos la caída de la pobreza vemos que hay una medida de evolución estadística, y otra real. La estadística viene dando a nivel nacional y local, a través de las medidas del INDEC, una caída significativa. Sin embargo, no es suficientemente representativa de lo que está ocurriendo en realidad en la capacidad de consumo de la población".
"Esto no se expresa en más capacidad de consumo corriente en términos de alimentación, vestimenta, recreación, consumos culturales o servicios personales Hay un fenómeno: la pobreza estadísticamente baja. Y si bien se tiende a estabilizar, lo que ocurre en términos de capacidad de consumo es que la familia está con estrés económico y experimenta una situación en la que los ingresos no le alcanzan para cubrir sus gastos", agregó.
En ese sentido, explicó que esas personas "tienen más gastos fijos en luz, gas, transporte y comunicación, y eso hace que todo lo que ingrese, aunque ingrese un poquito mejor en términos reales, porque bajó la inflación, se lo lleve un aumento que están teniendo fundamentalmente los servicios".
"Esto hace que los hogares se sientan apremiados y tengan este sentimiento de estrés económico que implica que no tienen capacidad de ahorro y perciban que los ingresos no alcanzan y hay que pelearla mes a mes para ver cómo salen adelante", ponderó.
Asimismo, Salvia advirtió que "esa situación se expresa en un nuevo shock de empobrecimiento estructural y ahí viene la advertencia. Para los segmentos de la periferia de Mar del Plata todavía hace falta seguir invirtiendo en infraestructura sanitaria, acceso al agua y materia educativa".
"¿Cómo salimos de una población que está integrada a la ciudad y se empobrece? La única manera es que se produzca un fenómeno de crecimiento real, efectivo, con inversión de la pequeña y la mediana empresa, y mejoramiento del consumo; que haya más turismo, más desembarco, así como producción de pesca, textil y actividad genuina, que genere más demanda de empleo genuino", planteó.
Por último, analizó que de esa situación "se sale con más crecimiento y más empleo, y depende en parte de las condiciones macroeconómicas nacionales, pero también del espacio local, de cuánto los distintos colores políticos acuerden una política estratégica de desarrollo para Mar del Plata y la región".