Piden dadores para Lucas Sánchez, el joven baleado en el barrio Juramento
La familia de Lucas Sánchez solicitó dadores de sangre para acompañar las intervenciones a las que debe ser sometido. A un mes del crimen de su padre, el albañil Matheo Bonifacio Sánchez (63), el joven, quien también resultó baleado por dos motochorros en el barrio Juramento, continúa internado en grave estado.
El paciente, de 29 años, sigue en terapia intensiva en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), y “actualmente está muy complicado, su situación es muy delicada”, a causa del disparo que sufrió en el abdomen, según explicó en diálogo con Infobrisas.com su hermana Daiana.
La joven precisó que en las últimas semanas Lucas debió ser operado en cuatro ocasiones por complicaciones en el páncreas que afectaban a otros órganos. El cuadro se suma a las lesiones irreversibles en la médula, que le impedirán volver a caminar.
Explicó además que en cada intervención debió recibir transfusiones “porque está muy débil”, y por ese motivo la familia solicita la colaboración de quienes puedan ser dadores de sangre.
Quienes puedan hacerlo, deben acercarse al Centro Regional de Hemoterapia, en Estado de Israel al 3600, de 8.00 a 12.00.
“No es necesario estar en ayunas. Lo único a tener en cuenta es evitar los lácteos para poder estar en condiciones de ser dadores, y decir que van de parte de Lucas Matías Sánchez para que sepan que es en apoyo a él”, aseguró la joven.
La cronología de los hechos
El crimen de Matheo Sánchez y el ataque a su hijo ocurrieron en la noche del lunes 21 de julio, cuando dos motochorros armados ingresaron a una vivienda ubicada detrás de la suya, en Don Orione al 2300.
Al intentar detener el asalto, el albañil recibió un disparo en el tórax, mientras que el joven fue baleado en el abdomen. Matheo falleció en el lugar a causa de las heridas y Lucas fue trasladado al HIGA, donde se confirmó que presentaba una lesión medular irreversible.
Los delincuentes escaparon sin concretar el robo, y fueron detenidos días más tarde. El primero en ser capturado, 72 horas después del crimen, fue Alan David Díaz (26), hallado durante un allanamiento en el barrio Nuevo Golf. Tres días más tarde, fue detenido en la Villa de Vértiz Lucas “El Tucu” Jerez (33), acusado de ser el autor de los disparos.
Durante los allanamientos, fueron secuestradas una campera con manchas de sangre, una escopeta recortada calibre 28, cartuchos de distintos calibres y una moto robada.
Ambos fueron imputados por el delito de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego en ocasión de robo" y "robo triplemente agravado", y se negaron a declarar al ser indagados por la fiscal Constanza Mandagarán, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº4, a cargo de la causa.
Fuentes judiciales indicaron que en las próximas horas la fiscal pedirá la prisión preventiva para Díaz y Jerez, quienes continuaban alojados en la Unidad Penal Nº44 de Batán.