2025-08-30

Récord en la producción de petróleo: Argentina alcanzó su mayor nivel en 26 años

Vaca Muerta aportó el 63% del total nacional y se encamina a romper el récord histórico de 1998.

La producción de petróleo en Argentina alcanzó en julio de 2025 su mayor nivel en los últimos 26 años. Según datos oficiales publicados por la Secretaría de Energía de la Nación, registró un total de 807.127 barriles por día. El número representa no solo una recuperación significativa del sector, sino también un paso firme hacia el récord histórico de 853.829 barriles diarios, registrado en mayo de 1998.

En este repunte histórico, Vaca Muerta volvió a posicionarse como el motor principal del crecimiento, con una producción de 508.800 barriles diarios, lo que equivale a un 63% del total nacional y un 96% de la producción en la provincia de Neuquén.

Con estos números, la industria petrolera nacional supera por primera vez los niveles alcanzados en 1999, el último año del segundo mandato presidencial de Carlos Menem, cuando el país atravesaba uno de sus momentos de mayor expansión hidrocarburífera.

El actual impulso no solo representa un logro estadístico, sino también una señal de confianza para el sector energético argentino, que ha atravesado altibajos en las últimas dos décadas por falta de inversiones, políticas fluctuantes y crisis macroeconómicas. Hoy, con una combinación de tecnología no convencional, inversiones privadas y políticas de incentivo a la producción, el país parece haber retomado un camino de crecimiento sostenido en materia petrolera.

Vaca Muerta, la joya energética

La formación de Vaca Muerta, ubicada en la cuenca neuquina, ratifica así su condición de epicentro de la producción de hidrocarburos no convencionales en Argentina. Su aporte es tan contundente que, de mantenerse la tendencia actual, el país podría superar el récord histórico de 1998 en los próximos meses.

Vaca Muerta es considerada una de las cuatro principales reservas de shale oil del mundo y ha sido el foco de atención tanto de empresas nacionales como internacionales. La región concentra además el mayor dinamismo en términos de empleo, infraestructura e innovación tecnológica dentro del sector energético.

El crecimiento de la producción petrolera plantea una serie de oportunidades y desafíos. Por un lado, puede traducirse en mayores exportaciones, ingreso de divisas y consolidación de la autosuficiencia energética. Por otro, se requiere de mejoras en infraestructura, como oleoductos, terminales portuarias y redes de transporte, para sostener y expandir la capacidad productiva.

Además, las discusiones en torno al impacto ambiental, la transición energética y la necesidad de desarrollar fuentes de energía más limpias también están en la agenda, incluso mientras el país maximiza sus recursos fósiles.

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