2025-10-02

Carla di Luca explicó en Radio Brisas cómo su proyecto busca eliminar microplásticos del agua

La marplatense Carla di Luca, investigadora del CONICET en INTEMA, ganó la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2025 con un proyecto que busca remover micro y nanoplásticos del agua potable.

La investigadora marplatense Carla di Luca, doctora en Ciencia de los Materiales, ingeniera química e integrante del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA – CONICET/UNMdP), fue reconocida con la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2025 por un proyecto que apunta a combatir una de las problemáticas ambientales más urgentes: la presencia de micro y nanoplásticos en el agua potable.

Para mí fue una sorpresa recibir esta distinción. Todos estamos al tanto de lo complejo que es obtener financiamiento para los científicos, especialmente en 2025. Nos presentamos sin muchas expectativas, pero adaptamos nuestro trabajo en tratamiento de agua a esta problemática y fue seleccionado”, explicó en diálogo con Radio Brisas.

El proyecto premiado propone el desarrollo de un dispositivo híbrido para remover micro y nanoplásticos del agua a partir de una estrategia de activación-captura, que combina fotólisis y materiales de bajo costo.

“La idea es que las partículas plásticas se adhieran y puedan ser eliminadas a través de filtros purificadores”, detalló di Luca.

El impacto de los microplásticos

La científica remarcó que “menos del 10% de los plásticos que se producen en el mundo se reciclan, el resto termina en vertederos o en el ambiente, y con el tiempo se degradan hasta convertirse en micro y nanoplásticos”.

Consultada sobre los efectos en la salud, explicó que “todos hemos escuchado el dato de que consumimos el equivalente a una tarjeta de plástico por semana. Es un cálculo impactante, aunque difícil de precisar, pero sirve para visibilizar el problema”.

En este sentido, agregó: “Hay evidencia de que estas partículas están en el ambiente, en la comida y hasta en el cuerpo humano. Es un problema serio y nuevo, que recién estamos dimensionando”.

Cambios de hábitos y políticas públicas

Di Luca insistió en que la solución no depende solo de la ciencia.

Los cambios de hábitos de consumo son parte de la clave. Desde evitar plásticos de un solo uso hasta reemplazar utensilios por materiales más nobles como vidrio o acero inoxidable”.

Además, aseguró que es fundamental que haya regulaciones y políticas públicas. "En varios países, incluida la Argentina, ya se están prohibiendo los microplásticos primarios en productos de cuidado personal", indicó.

Este es un tema que está generando mucha preocupación y que poco a poco entra en la agenda pública. No hay que caer en la alarma excesiva, pero sí en la conciencia, que es la mejor herramienta para impulsar cambios”, concluyó la investigadora marplatense.

Te puede interesar