Kioscos en Mar del Plata y una denodada pelea para sobrevivir
Los kioscos tradicionales de Mar del Plata enfrentan una de sus momentos más complejos. En un contexto de inflación a la baja pero persistente, unido a una caída del consumo, lleva a que estos pequeños comercios de cercanía deban luchar por mantenerse abiertos.
La venta de golosinas, cigarrillos y todo lo que uno pueda conseguir en un kiosco ya no alcanza para cubrir los gastos fijos, que se elevaron a un ritmo mayor en los últimos meses.
La dueña de un kiosco en la periferia de Mar del Plata lo resume con crudeza en diálogo con Infobrisas.com: “Los caramelos ni se venden”. Con un precio de $200 por unidad, dejaron de ser una opción accesible para el consumidor promedio. En su lugar, los clientes optan por alfajores económicos, snacks en bolsitas individuales y galletitas.
El testimonio de un vendedor del rubro
El vendedor de una empresa líder del mercado alimenticio confirma la tendencia: “Las categorías más afectadas son las galletitas, las premezclas y los jugos”.
Según los datos que manejan, la caída interanual ronda los 7 puntos porcentuales. Y esta cifra se compara con 2024, que fue un año particularmente difícil.
Chocolates de bajo costo, la excepción
En medio del derrumbe, hay un producto que se mantiene: los chocolates de bajo precio, muchas veces con cobertura artificial.
“La gente busca una pequeña satisfacción”, explica. También destaca el auge de productos de poco gramaje, que permiten mantener precios bajos.
¿Dónde compra hoy la gente?
Aunque podría pensarse que los consumidores migraron a supermercados o mayoristas, aclara que la caída es similar en todos los canales. Incluso los almacenes de barrio, que parecían resistir, muestran signos de retroceso.
Cierre de kioscos, una realidad silenciosa
La crisis no solo se refleja en las ventas, sino también en los cierres de locales. “Hay muchos kioscos chicos que tuvieron que cerrar. No pueden afrontar los costos fijos”, advierte.
Aunque los precios de los productos no subieron tanto desde enero, los gastos de luz, gas y alquiler sí lo hicieron de forma exponencial.
A esto le sumamos la incertidumbre y los malos momentos que pueden generar los hechos de inseguridad.
Cadena de pagos, en riesgo
La situación financiera de los kioscos se deteriora: “Clientes que pagaban al contado ahora piden crédito. La cadena de pagos está totalmente afectada”, concluyó el representante de la firma multinacional.