Aseguran que el precio de los combustibles volvió a quedar atrasado
A pesar de las recientes subas en las Estaciones de Servicio, el valor que paga el consumidor argentino por el combustible continúa por debajo del precio internacional del crudo medido en dólares.
Según Fernando Marengo, economista jefe del estudio Arriazu Macroanalistas, la diferencia se debe a un rezago acumulado que vincula directamente la evolución del petróleo y el tipo de cambio local.
El atraso en los precios responde a una mezcla de elementos externos y locales. Por un lado, la volatilidad del precio del petróleo tuvo un fuerte descenso cercano al 18% en los primeros meses de 2025, para luego recuperarse alrededor del 10%. Sin embargo, los precios domésticos no acompañaron esos movimientos con igual magnitud, lo que evidencia un ajuste incompleto.
Además, tarifas, servicios públicos y combustibles en Argentina están subvaluados en dólares debido, en parte, a decisiones políticas y fiscales que establecen un esquema de precios semiadministrado donde las actualizaciones responden a políticas más que a la dinámica pura del mercado.
“Todo lo que son tarifas y servicios públicos, incluyendo los combustibles, siguen atrasados en dólares porque todavía hay márgenes para corregir", puntuallizó Marengo en una entrevista con el sitio especializado surtidores.com.
Tipo de cambio y decisiones gubernamentales
El incremento futuro del precio del combustible estará atado principalmente al comportamiento del dólar: "Mientras el crudo se mantenga estable, las variaciones internas dependerán del dólar y las medidas cambiarias que tome el Gobierno", afirma Marengo.
La política fiscal y el manejo de impuestos y biocombustibles también influyen, pues forman parte del costo final y limitan que las fluctuaciones internacionales se reflejen íntegramente en los surtidores.
Estructura del precio final del combustible
Más allá del valor del petróleo, impuestos nacionales y provinciales, costos logísticos y márgenes de refinería constituyen componentes relevantes.
Por eso, una baja en el precio internacional del crudo no siempre se traduce en una reducción inmediata o proporcional en el combustible que se vende localmente.