Relevan impacto de las importaciones en el empleo industrial argentino
La economía argentina vive un nuevo ciclo de expansión importadora, impulsado por la apreciación del peso, la reducción de aranceles y la eliminación de controles administrativos. Esta apertura comercial sin restricciones ha elevado las importaciones al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años.
Mientras los bienes finales se multiplican en góndolas y depósitos, el empleo industrial muestra señales de deterioro, especialmente en sectores que compiten directamente con productos importados.
Según informes de CERA y Apyme Santa Fe, consignados por el sitio especializado en el área laboral Mundo Gremial, el crecimiento de las importaciones fue particularmente intenso en nueve cadenas productivas clave:
- Automotriz: +77,6% en cantidad; colectivos +169%
- Calzado: +77% tras rebaja arancelaria
- Cárnico: cerdo +523%, pollo +633%
- Línea blanca: heladeras +923%, lavarropas +2.584%
- Maquinaria agrícola: sembradoras +558%, pulverizadoras +732%
- Materiales para la construcción: sanitarios +69%, eléctricos +61%
Estos sectores representan 27,4% del valor total de las importaciones, lo que equivale a US$ 13.700 millones.
Apertura sin red: advertencia de los expertos
Los analistas de Apyme advierten que este proceso reproduce patrones históricos de los años noventa y del período 2015-2019, cuando la liberalización comercial provocó el cierre de más de 30.000 firmas.
Mario Galizzi, presidente de Apyme, sostiene que “abrir la economía sin una estrategia industrial es abrir sin red”. Si no se restablecen mecanismos de administración del comercio y protección selectiva, la sustitución inversa de importaciones podría consolidarse, con consecuencias severas para el empleo y el desarrollo regional.