El encuentro, disputado en el campo 5 del complejo Aspire de Doha, se jugó bajo un calor sofocante. Aunque en la región casi no llueve, las “lluvias” esta vez fueron de disparos argentinos hacia el arco tunecino. Desde el inicio, la Selección Juvenil dominó el juego, generó innumerables oportunidades y mereció irse al descanso con ventaja, pero se encontró con una muralla: el arquero Slim Bouaskar.
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En el complemento, el rival intentó replegarse y apostar al contraataque con la velocidad de Fedi Tayechi, aunque sin éxito ante la firmeza de la defensa argentina y las intervenciones seguras del arquero Castelau, quien milita en las juveniles del Real Madrid.
Cuando el partido comenzaba a complicarse, Placente movió el banco y encontró la solución. Ingresaron Uriel Ojeda y Jainikoski, y el misionero volvió a marcar la diferencia: un control perfecto, un amague y una definición cruzada desde fuera del área que dejó sin respuesta al hasta entonces imbatible Bouaskar. Poco después, el propio Jainikoski estuvo a punto de ampliar la ventaja con un potente disparo que hizo temblar el travesaño.
“El primer objetivo era clasificar, y lo logramos. Este equipo tiene corazón, entrega y orgullo por la camiseta. Ahora pensamos en lo que viene”, resumió el autor del gol. Con este triunfo, la Argentina Sub 17 no solo mantiene puntaje ideal, sino también la ilusión intacta de seguir haciendo historia.