Los riesgos del alcohol: por qué es clave reducir su consumo
Cada 15 de noviembre se conmemora el Día Mundial sin Alcohol, una fecha establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el objetivo de concientizar sobre los daños físicos, psicológicos y sociales que genera el consumo de bebidas alcohólicas. La jornada invita a reflexionar no solo sobre los riesgos para la salud individual, sino también sobre las consecuencias que el alcohol provoca en la comunidad, especialmente en materia de seguridad vial.
Según estudios del área de Seguridad Vial, tres de cada diez jóvenes conductores reconocen haber manejado bajo los efectos del alcohol, un dato que se corresponde con otra estadística alarmante: la mayor cantidad de víctimas fatales en siniestros viales evitables corresponde a personas de entre 15 y 34 años. Los especialistas advierten que el alcohol continúa siendo uno de los factores de riesgo más determinantes en los accidentes de tránsito.
Conducir después de beber altera diversas funciones esenciales para la conducción segura. Entre los principales efectos, se destaca la falsa sensación de seguridad y el exceso de confianza, lo que puede llevar a decisiones peligrosas como exceder la velocidad. También se ve afectada la visión, reduciendo la claridad y la capacidad de percibir obstáculos en el camino; además, el consumo provoca pérdida de equilibrio y coordinación, y ralentiza los tiempos de reacción, dificultando maniobras clave ante imprevistos.
Desde organismos de salud y tránsito reiteran que ninguna cantidad de alcohol es segura al volante, y remarcan la importancia de fortalecer campañas educativas, controles y políticas públicas que protejan especialmente a las poblaciones más jóvenes.
En este Día Mundial sin Alcohol, la invitación es a tomar conciencia, revisar hábitos y promover conductas responsables, tanto para cuidar la salud como para reducir tragedias que, en la mayoría de los casos, pueden evitarse.