Reuniones en la Escuela 21: entre la intención de cambiar los chicos de lugar y el deseo de volver a la normalidad
Las reuniones realizadas en la Escuela 21, después de los graves incidentes ocurridos la semana pasada, dejaron en evidencia un clima marcado por la preocupación, el temor y la escasa participación de las familias. Todo ocurrió luego de la denuncia de abuso contra un nene de 10 años en perjuicio de dos niñas de 6, un hecho que desencadenó desmanes y la paralización de actividades.
Según pudo conocerse, de las 20 familias convocadas por grado, solo 4 asistieron en una reunión, y 6 o 7 en la siguiente. Un nivel de participación muy bajo para un encuentro clave en el que se buscaba ordenar el regreso a clases y ofrecer información oficial.
Reuniones con familias: baja asistencia y muchas dudas
Una mamá del curso involucrado explicó que la reunión se programó para las 13.00 y que siempre que se convoca a las familias no van demasiadas. En ese marco, relató que su hija no quiere volver al colegio y que, tras lo ocurrido, la familia tomó la decisión de cambiarla de escuela.
El problema es que los directivos les pidieron que presenten una constancia de vacante de la otra institución, pero —según varios testimonios— otras escuelas se niegan a entregar esos certificados, generando más incertidumbre.
La mujer fue tajante:
“No tenía inconvenientes antes. Pero lo que pasó fue mucho. Los padres son los que más quilombos hacen. Yo creo que hay muchos que no quieren venir.”
Docentes reticentes y una vuelta que se complica
Un directivo señaló al móvil radial que las reuniones están siendo conducidas desde la Jefatura Distrital, mientras que los docentes continúan desarrollando los módulos pedagógicos. Sin embargo, fuentes consultadas indicaron que varios maestros no quieren volver a dar clases este año en la institución.
La Escuela 21 es de jornada extendida, por lo que retomar el funcionamiento habitual es prioritario para todas familias, acostumbradas a una planificación en donde sus hijos están 8 horas en la institución.
El día del conflicto y la tensión que persiste
La mamá consultada consideró que durante el día de los incidentes hubo momentos de máxima tensión cuando los directivos se negaban a entregar a los chicos, lo que derivó en la vandalización del edificio y la intervención policial.
El móvil también dialogó con familias de 5º grado, quienes describieron una reunión “tranquila”, centrada en delinear cómo será el regreso.
Uno de los padres dijo:
“Entendemos a los papás, pero fue mucho. Mi nena salió llorando. Esperemos que vuelva todo a la normalidad.”
Los directivos les informaron que se entregarán módulos y que, aunque queda apenas un mes de ciclo lectivo, todavía no está claro cómo se organizarán las clases.
“Ellos dicen que va a volver todo a la normalidad. Es difícil pensar qué vamos a hacer”, resumió el papá de una nena, que está en Mar del Plata desde hace un año.