2025-12-10

Entrevista

Casi la mitad de los argentinos trabaja sin registrar y el 72% gana menos de un millón

El sociólogo Eduardo Chávez Molina advirtió en Radio Brisas que entre 2024 y 2025 se perdieron más de 400 mil empleos formales, reemplazados mayoritariamente por puestos precarios e informales.

El sociólogo Eduardo Chávez Molina, doctor en Ciencias Sociales y profesor de la UBA y la UNSAM, analizó en Radio Brisas los resultados del reciente informe “Recomposición laboral regresiva. En busca del millón de pesos”, elaborado por el Grupo de Estudios sobre Movilidad y Desigualdad Social de la Universidad de Buenos Aires. El estudio muestra un panorama crítico del mercado laboral argentino y advierte un crecimiento acelerado del fenómeno del trabajador pobre.

La mayoría de los trabajadores no cubre la canasta básica

Según los datos procesados por el equipo integrado por Chávez Molina junto a los investigadores Mariana Sosa y José Rodríguez de la Fuente, el 72% de los trabajadores del país cobra menos de un millón de pesos mensuales, una cifra por debajo del costo de vida necesario para sostener a una familia tipo.

“El informe utiliza datos del INDEC. Lo que observamos es que la mayoría de los empleados recibe ingresos insuficientes para cubrir la canasta básica, lo que consolida la figura del trabajador pobre”, explicó el sociólogo durante la entrevista.

La situación se profundiza entre los sectores más vulnerables:

  • El 89% de los asalariados informales percibe ingresos por debajo del millón.
  • El 88% de los cuentapropistas de baja calificación también se encuentra en este segmento de ingresos insuficientes.

Chávez Molina advirtió que la estructura laboral argentina cambió drásticamente entre 2024 y la primera mitad de 2025. “Hay una pérdida de más de 400 mil puestos formales que dejaron de existir entre 2024 y los primeros seis meses de 2025”, detalló.

Pero además de la destrucción de empleo registrado, el informe señala que la creación de nuevos puestos se da principalmente en condiciones de informalidad. “Esos puestos formales fueron reemplazados por más o menos 300 mil empleos, de los cuales el 90% son informales o precarios. Hay un proceso de creación de empleo con saldo negativo, pero además muy precario”, afirmó.

El diagnóstico es contundente: existe una crisis salarial estructural. “Los salarios son bajos y frágiles ante la pobreza. El 72% cobra menos de un millón de pesos, una cifra insuficiente teniendo en cuenta que una familia tipo necesita más de un millón para subsistir”, agregó Chávez Molina.

El sociólogo remarcó que esta situación genera una población trabajadora que, aun teniendo empleo, no logra salir de la pobreza. El fenómeno impacta directamente en el consumo, en la seguridad económica de los hogares y en la movilidad social.

Un país altamente informal y regiones más afectadas

Otro dato relevante del informe señala que el 49% de la población ocupada no está registrada, lo que refleja un nivel de informalidad estructural que dificulta cualquier proceso de mejora salarial o protección social.

A nivel territorial, Chávez Molina destacó que algunas regiones son más vulnerables que otras frente a la pérdida del empleo formal. “Mar del Plata es una de las regiones más afectadas por la caída del trabajo registrado”, advirtió, explicando que la ciudad viene mostrando una combinación de caída en la actividad económica y fragilidad laboral.

“Estamos ante una recomposición laboral regresiva”, concluyó Chávez Molina, al sintetizar un escenario donde el trabajo ya no garantiza el acceso a derechos básicos ni una vida por encima de la pobreza.

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