2025-12-15

Nuevas terapias farmacológicas abren un cambio de paradigma en el tratamiento de la obesidad

La obesidad es una patología crónica y compleja, con impacto directo en la salud metabólica y cardiovascular. La llegada de nuevas terapias farmacológicas amplía las opciones de tratamiento en la Argentina.

La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y recidivante, con bases biológicas, hormonales y metabólicas claramente definidas. Lejos de tratarse de una cuestión de fuerza de voluntad individual, se asocia a un mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, dislipidemia, hígado graso, deterioro funcional y una menor calidad de vida. Sin embargo, durante años fue una patología subdiagnosticada y subtratada dentro del sistema de salud.

En este contexto, la reciente llegada a la Argentina de nuevas terapias farmacológicas representa una noticia alentadora tanto para las personas que viven con obesidad como para los profesionales de la salud. La incorporación de medicamentos con sólido respaldo científico permite hoy un abordaje más integral, eficaz y personalizado de una enfermedad altamente prevalente.

En los últimos meses, se sumaron al mercado argentino la semaglutida, en distintas presentaciones, y la tirzepatida, desarrolladas por diferentes laboratorios. Estas opciones amplían el abanico terapéutico disponible y brindan la posibilidad de adaptar el tratamiento al perfil clínico y metabólico de cada paciente, siempre dentro de un enfoque médico integral.

Semaglutida: un avance clave en el tratamiento médico de la obesidad

La semaglutida es un análogo del GLP-1, una hormona intestinal que el propio organismo utiliza para regular el apetito, la saciedad y el metabolismo energético. Su mecanismo de acción se ejerce tanto a nivel del sistema nervioso central como del tracto gastrointestinal, reduciendo el apetito, aumentando la sensación de saciedad y modulando la ingesta de alimentos.

Los estudios clínicos han demostrado que el tratamiento con semaglutida produce descensos de peso clínicamente significativos y sostenidos en el tiempo. Estos resultados se acompañan de mejoras relevantes en la presión arterial, el perfil lipídico, los niveles de glucosa en sangre, la inflamación crónica de bajo grado y el riesgo cardiometabólico global.

Más allá de la marca comercial, la semaglutida simboliza un cambio conceptual profundo en el abordaje de la obesidad: dejar de exigirle al paciente que luche contra su propia biología y comenzar a acompañarlo con herramientas que trabajen a favor de ella. Este enfoque reconoce que la obesidad es una enfermedad y no una falla individual, y que requiere tratamientos basados en evidencia científica.

Un abordaje integral y sostenido

Los especialistas coinciden en que estas terapias no son soluciones aisladas ni mágicas. Su mayor efectividad se logra cuando se integran a un abordaje médico integral que incluya educación nutricional, actividad física adaptada, seguimiento clínico y acompañamiento a largo plazo.

La llegada de estos fármacos marca un punto de inflexión en la forma de tratar la obesidad en la Argentina. Representa una oportunidad para reducir estigmas, mejorar la adherencia a los tratamientos y ofrecer a los pacientes alternativas reales y eficaces para mejorar su salud y su calidad de vida, con una mirada moderna, científica y empática desde la medicina.

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