Claudio Zuchovicki en Mar del Plata: "Es la primera vez que se discuten los temas en serio de la Argentina"
En un contexto donde durante años la agenda económica estuvo dominada por la inflación, la brecha cambiaria y la emergencia permanente, el concepto de orden de la economía comienza a ganar centralidad. Así lo planteó Claudio Zuchovicki, presidente de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA), durante una charla brindada en el Hotel Costa Galana ante integrantes de la Cámara Española de Comercio, delegación Mar del Plata.
En diálogo con el móvil de Radio Brisas, Zuchovicki destacó que, por primera vez en mucho tiempo, se discuten reformas estructurales que buscan sostenerse en el tiempo, aprobadas por ley y no solo por decreto. Esa diferencia, subrayó, introduce un factor clave para cualquier economía: previsibilidad.
Uno de los puntos centrales del análisis de Zuchovicki es el cambio de eje en la discusión pública. Con el ordenamiento de variables básicas, comienza a emerger la llamada economía real.
“Dejás de discutir brecha o parches de corto plazo y empezás a discutir cómo darle competitividad a la economía argentina”, señaló.
Ese debate incluye reducción de costos, simplificación de trámites y mejoras en la eficiencia del sistema productivo. En otras palabras, reglas más claras para que producir, invertir y contratar deje de ser una excepción y vuelva a ser la norma.
El mercado laboral, el gran cuello de botella
Zuchovicki aportó un dato que expone una de las mayores fragilidades estructurales del país. En Argentina hay 28 millones de personas en edad de trabajar, pero solo una parte está plenamente integrada al sistema formal: en empleo privado son 5,9 millones, en empleo público: 4,8 millones, en tanto que monotributistas son 3 millones.
El resto, remarcó, queda fuera del sistema, sin estabilidad ni protección real.
“Hay más personas fuera que dentro. No se entiende a quién se defiende cuando se sostiene este esquema”, cuestionó, apuntando la necesidad de avanzar con una reforma laboral.
El orden de la economía, en este sentido, no solo es fiscal o monetario: también es laboral e institucional.
Competitividad sin atajos
Otro aspecto clave del nuevo escenario es el abandono de viejas recetas. Según Zuchovicki, la discusión ya no pasa por subsidios permanentes, devaluaciones defensivas o pedidos sectoriales de auxilio.
El foco, sostuvo, debe estar en hacer mejor las cosas, aun cuando el proceso resulte doloroso en el corto plazo. La lógica es clara: el beneficiario final de una economía más ordenada y competitiva es el consumidor, a través de mejores precios, más oferta y mayor calidad.
Un debate que recién empieza
Para el titular de BYMA, el contexto actual tiene una singularidad histórica: hay consenso en discutir los problemas de fondo de la Argentina, más allá de formas o velocidad en su implementación.